sábado, 10 de septiembre de 2016

EL ESTADO LARA NACIÓ EN CABUDARE

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES


El Estado Lara nació en Cabudare

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Aunque parezca una mentira debemos decir que es una completa verdad. A Cabudare le toco el honor de ver el nacimiento del Estado Lara.
Primero debo anotar algunos antecedentes de importancia. Luego del poblamiento de Coro y la llegada de los españoles al Tocuyo en 1.545 y luego Barquisimeto en 1.952, desde la colonia las tierras del Estado Lara formaban parte de la Provincia de Caracas, así aconteció hasta la independencia. Ya para 1.824 pasó a formar parte de la Provincia de Carabobo. Cuando Venezuela se separa de Colombia se crea la Provincia de Barquisimeto, que estaba conformada por los Cantones de San Felipe, Barquisimeto, Quibor, Yaritagua, El Tocuyo y Carora. En el año 1.855 se le agregan los Cantones de San Felipe y Yaritagua, estos dos y Nirgua conformaron la Provincia de Yaracuy. En 1.863 se establece el Estado Soberano de Barquisimeto, que contenía los Cantones de Barquisimeto, Cabudare, Quibor, El Tocuyo, Urdaneta y Carora. En 1.866 se fusionó con Yaracuy creando un solo Estado.
En 1.879 se crea el Gran Estado Norte Occidente formado por Barquisimeto, Falcón y Yaracuy. En 1.881 se le cambió el nombre a Estado Lara, esta vez, formado por las secciones de Barquisimeto y Yaracuy. Luego, en 1.899 separan a Yaracuy y de nuevo en 1.904, Lara, Falcón y Yaracuy son integrados en un solo Estado.
Fue a partir de 1.909 cuando definitivamente el Estado Lara mantiene, hasta la fecha su integridad territorial.
Durante todo el tiempo que explicamos, hubo varios Gobernadores nacidos en Cabudare. Ellos son: Nicolás Patiño, Juan de Dios Ponte, Domingo Méndez y Aquilino Juáres.
El cuento viene porque la Asamblea Nacional Constituyente de 1.881 celebró sus reuniones y deliberaciones en Cabudare, en una casa que existió hasta hace pocos años frente a la Plaza Bolívar de Cabudare, en la esquina de Juan Bravo. Era la Casa de Gobierno de Cabudare y fue cedida a petición de la Asamblea Legislativa de aquel entonces, para las reuniones y funcionamiento. Esta casa la ocupó luego Juan Bravo y más tarde Simón Valera, dos reconocidos negocios comerciales de Cabudare.
Corría el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, llamado el Quinquenio (1.879 – 1.884) que reorganizó la República en 9 Estados y promulgó la nueva Constitución en 1.882.
Por esta razón la Asamblea Legislativa designó en Cabudare el 29 de Agosto de 1.881 el nombre de Estado Lara, en homenaje a uno de los más preclaros hijos de nuestra tierra.
Lamentablemente la casa donde ocurrió este hecho histórico de trascendental importancia para nuestro Estado ya no existe.
Desde el 1º de Junio de 1.881 hasta el 1º de Enero de 1.882 fue Cabudare capital del Estado. Todo mientras la Asamblea Nacional Constituyente de nuestra entidad elaboraba la Nueva Ley Territorial, donde se modificó el nombre de Estado Norte Occidente por Estado Lara. Ya Cabudare había sido capital de Estado durante el gobierno de Nicolás Patiño (1.865-1.868).
Por lo expuesto y aunque mis amigos caroreños, tocuyanos y barquisimetanos, amantes y defensores de sus terruños se molesten, siempre repito con orgullo y picardía que el Estado Lara nació en Cabudare y a las pruebas me remito.

Ojalá el gobierno municipal de Palavecino se haga eco de esta fecha y celebre alguna actividad especial, porque llena de orgullo y alegría este hecho. Si se pudiera colocar una placa en el nuevo edificio que está allí, les recordaría, sobre todo a los escolares el acontecimiento.


A la derecha la casa donde nació el Estado Lara. A la izquierda. la panaderiá La Campiña, la primera panaderia industrial de Cabudare. La calle es la "Domingo Méndez", que llega hasta el cementerio viejo. La foto fue tomada desde el campanario de la iglesia San Juan Bautista de Cabudare.


Como siempre estoy cogiendo dato sobre Cabudare, de la voz autorizada de don Julio Alvarez, mi mentor y padre putativo. Los dos sentados exactamente donde existió la casa en cuestión y donde hoy existen locales comerciales.


En esta esquina existió la casa donde nació el Estado Lara, la que llamaban "la esquina de Juan Bravo", frente a la plaza "Bolívar" de Cabudare.


Vista desde la plaza Bolívar.


General Jacinto Lara. Retrato realizado en carboncillo por Francisco Maduro

EL ROSTRO DE CABUDARE

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

El rostro de Cabudare

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Identificar las transformaciones de las personas sin conocerlas es una tarea monumental, pero lograr lo mismo en un pueblo pasa por descifrar y reflexionar sobre una serie de elementos que van desde la infraestructura, las personas, historia, las costumbres y en el caso de Cabudare de su privilegiada ubicación geográfica, que pareciera ser, más bien una perturbadora condición.
Efectivamente, desde que se empezó a poblar Cabudare, como sitio, y luego como pueblo organizado, a partir de 1.818, se empezaron a suceder cambios, por lo estratégico que significaba, para la política, el comercio y el desarrollo de la región.
Nada más, con saber que era obligatorio, para ir al llano, pasar por Cabudare, y aún lo es, y que hasta mediados del siglo XIX igualmente para ir al centro del país (San Carlos, Valencia, Maracay y Caracas), produjo el interés de comerciantes y otros por Cabudare.
Imagínense que estar tan cerca de Barquisimeto, lo convirtió en patio trasero de la capital del Estado, y aún se siente esa rémora. Para entender el asunto, escribo solo algunos casos o ejemplos: 1) Cabudare apenas comenzó a organizarse como pueblo en 1.818 y adquirió verdadera independencia como pueblo en 1.844, cuando se le designó con el título de Cantón. Aunque estaba poblado por los indígenas desde épocas milenarias y a partir del siglo XVI por los españoles. Aún en ese tiempo apenas existía como sitio, ni siquiera caserío.
2) Cabudare entró tarde al siglo XX, ya que la cercanía con Barquisimeto no permitió el desarrollo de sus potenciales. El Liceo “Jacinto Lara”, el primero de Cabudare, nació en 1.966, cuando en el siglo XIX había educación media en el Tocuyo y Carora, por nombrar algunos.
3) A raíz de la explosión demográfica del Estado Lara, se hicieron suculentos los terrenos de Barquisimeto, pero sobre todo, a partir de comienzos de los 70´s, los de Cabudare, por su ubicación geográfica y facilidades. Además empezaban a desmantelarse las grandes haciendas del valle del Turbio, ubicadas del lado de Palavecino.
Todo lo expuesto fue cambiando de manera vertiginosa el rostro de Cabudare. De un pueblo apacible, de viejas casas, de calle oscuras (aún algunas) y de gente que llevaba una dinámica lenta de hacer las tareas diarias y el sosiego en las tardes, como encontrarse en la plaza, propio de los pueblos tranquilos, todo ello lleno de camaradería y hermandad. Hoy la tranquilidad del pueblo que conocimos ha desaparecido. El viejo y el nuevo cabudareño y su descendencia viven el agite de un espacio que no deja nada para el encuentro. Las casas antiguas, aún las “protegidas” por la Ley de Patrimonio y los espacios públicos son usados con poco o ningún respeto. Vean el caso del monumento a Juáres.
Las nuevas edificaciones se comen a las viejas. Las tradiciones viven condicionadas a la moda de turno.
Para no parecer la Virgen de las Angustias de La Piedad y ayudar un poco a las posibles claves para la convivencia ciudadana y el respeto a los espacios y tradiciones, doy algunas ideas: A) El gobierno municipal debe hacer un programa de identidad, que permita que los cabudareños natos y los nuevos habitantes se reconozcan y reconozcan la historia y el desarrollo de Cabudare como elemento para seguir avanzando con lo material y lo inmaterial.  B) Las organizaciones culturales, educativas, recreativas, conjuntamente con el gobierno municipal deben encarar este programa de identidad como una cruzada, que nos encuentre a todos y haga que nuestros esfuerzos no sean dispersos y sin planificación.
De esta manera el rostro de Cabudare no será el desdibujado, fortuito y desorganizado que ahora existe. Estoy consciente que el PEDUL y otros elementos pueden ayudar a ello, pero no será posible sin la voluntad de los habitantes, sus organizaciones y gobiernos.

Para mi pueblo Cabudare lo mejor, para esta tierra mis pasos y para el futuro de ella mi vida. Coloco este infinito deseo en manos de San Juan Bautista,  San Rafael Arcángel y  Santa Bárbara.  Que así sea.  


El desarrollo indiscriminado y poco armonioso ha convertido a Cabudare en una ciudad con identidad difusa. Esta es la esquina de "la rosa de los vientos". Calle "Nicolás Patiño" con calle "Juan de Dios Ponte"


Lo viejo sigue pujando. Casa de la familia Valero en pueblo arriba.


Un atentado a la estética y al patrimonio, además de mal gusto. Esquina de la calle "Juan de Dios Ponte" con calle "Domingo Méndez"


Solares en abandono. Esquina del callejón "Las Pérez" con calle "Juan de Dios Ponte". Allí existió una vieja casa donde vivía la familia de Abelardo Pérez, guardianes en el siglo XIX de la tradición de San Rafael Arcángel en pueblo arriba.


Lo nuevo tragándose lo viejo. Vista de este a oeste de la calle "Juan de Dios Ponte". La casa de la esquina es de la familia Parra. Aún viven allí, detrás el nuevo edificio construido en el solar de la casa de la familia Ponte. Al final de la foto se puede ver el puente "Rojas Paul" o "Libertador". La foto fue tomada desde la esquina donde está la escuela "Ezequiel Bujanda"


Lo nuevo tragándose lo viejo. Vista desde un edificio de la Avenida "Libertador", antiguo camino real, por donde pasó Bolívar en 1.813 y en 1.821. Los árboles son de la plaza "Aquilino Juáres", conocida como plaza "La Cruz".


Entrada de Cabudare en la Avenida inter comunal "Aquilino Juáres". Se puede apreciar parte de la plaza "los Ilustres". Al final la bomba de "La morenita"


Construcciones nuevas que van cambiando el paisaje cabudareño. Esta es a la altura de "La Piedad"


Vista de este a oeste de parte de la calle "Juan de Dios Ponte". Foto tomada desde la esquina de la calle "Miguel Bernal"

NICOLÁS PATIÑO SOSA


CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

Nicolás Patiño Sosa

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Dedico a mi amigo José Luis Sotillo y a sus esfuerzos por Agua Viva

La vida de este prócer cabudareño está llena de esfuerzos que por sí mismo realizó hasta llegar a los altos cargos que la nación ofreció a sus hijos.
Nació en Cabudare en fecha incierta y algunos historiadores han querido hacerlo nacer en Barquisimeto, cosa falsa, ya que el propio Patiño y su familia, siempre dieron testimonio de su nacimiento en Cabudare. De familia humilde, sus padres fueron Francisco Patiño y Joaquina Sosa. De carácter recio, estuvo enfrentado contra los godos conservadores, al punto de formar guerrilla en las montañas de Terepaima, por lo que se le llamaba “El León de Terepaima”. Mientras estaba en la guerra de la Federación, los centralistas ejecutan a su padre, al cual arrastraron, amarrándolo a la cola de un caballo, por el viejo camino de Tabure hasta el “dividivi mocho” donde lo remataron, con la intención de amedrentarlo.
Se incorporó al ejército de Zamora, cuando llegó a Cabudare, el 2 de septiembre de 1.859. Estuvo en muchas batallas. En Cabudare (25 y 27 de Mayo de 1.860), en Tabure (14 de Febrero de 1.861) y Barquisimeto (1 de enero de 1.862).
El 26 de agosto de 1.868 pelea en el combate de Lomas de Terepaima. En septiembre de 1.868 pelea en La Ruezga, al norte de Barquisimeto. Igualmente en Los Rastrojos el 17 de octubre de 1.870. Alcanzó el grado de General.
El primer cargo público que ocupó fue el de Comandante de la Plaza de Cabudare. Fue el primer Gobernador Constitucional del Estado Barquisimeto en sus primeras elecciones, obteniendo 1.613 votos. Tomó posesión el 1º der febrero de 1.865.
Cuando fue Presidente del Estado (1.865-1.868) fundó el primer periódico de Cabudare “El Cóndor de Terepaima”.
Trajo a Cabudare la capital del Estado durante todo su periodo y construyó una de las obras de ingeniería más importantes, el Puente San Nicolás, que permitió en tiempos de lluvia circular de Barquisimeto al llano, pasando por Cabudare. Contribuyó con la construcción de la torre de la iglesia San Juan Bautista e igualmente construyó el mercado de carne de Cabudare llamado “La Pesa”.
Durante su carrera militar perdió un ojo de un ballonetazo. Era un hombre valiente y de una mansedumbre frente a su madre, quizás la única persona a la cual rendía exagerado culto.
Son muchas las aventuras y anécdotas sobre este guerrero, algunas exageradas. Decían que era poco educado. Sin embargo hay pruebas de que sabía leer y escribir modestamente. Además tenía conocimientos del arte de la guerra y una lealtad a toda prueba al federalismo y los más humildes, cosa que se reflejó en su obra como Gobernador.
Fue Comandante de Armas del Estado Lara. Muere en Cabudare el 17 de Septiembre de 1.876. Fue sepultado en el altar mayor de la iglesia San Juan Bautista de Cabudare, donde está una plaza que lo señala. En Barquisimeto la Plaza San Juan lleva su nombre y se colocó un  busto en su honor. En Cabudare existe escuela y calle que le inmortalizan, aunque la calle fue mutilada para colocarle, por cosas de los políticos, otros nombres. Además, ante la iniciativa de José Luis Sotillo, Cronista de Agua Viva, de colocarle su nombre a la naciente parroquia de Agua Viva, voces mezquinas, sin ningún conocimiento de la historia, ni argumentos, se opusieron, caso que debemos retomar para dignificar a este gran hombre público.
Fue un ferviente católico, amante de la libertad, aguerrido guerrero y amante de su pueblo Cabudare.

El Dr. Miguel Castillo Amengual escribió sobre Patiño: “corazón de guerrero atrevido, el suyo no cambió su ritmo lento, ni salió jamás dentro de su pecho, y la palidez marmórea de su rostro nazareno, no se tiñó jamás con las purpuras del odio y de la cólera. Temperamento flemático, y en el ritus de su fisionomía, siempre amable, se traducía la bondad exquisita de su alma”.


Fachada de la Escuela "Nicolás Patiño Sosa", antes Escuela La Mata, por estar ubicada en ese sector. Al comienzo la llamaban  "la escuelita".


Retrato del General Nicolás Patiño Sosa


Esquina de la calle Nicolás Patiño con Avenida Libertador. A la izquierda la antigua bodega de Rafelito y a la derecha de blanco la sede de la linea de Autobuses de Cabudare.


Acto cultural en la Escuela "Nicolás Patiño Sosa", dirigiendo el acto los docentes de cultura


Puente "San Nicolás" de Cabudare, construido en 1.865 en la administración del Gobernador Nicolás Patiño Sosa, quien además se trajo la sede del gobierno del Estado para Cabudare. Detrás se observa la histórica "ceiba" que recibió al Libertador Simón Bolívar el 10 de noviembre de 1.813.


Una de las aulas de la Escuela "Nicolás Patiño Sosa"


En el Puente "San Nicolás" de Cabudare están colocadas varias plazas que hacen referencia a diferentes personajes de ese tiempo. Esta es una de ellas.