sábado, 25 de junio de 2016

SAN ANTONIO Y EL TAMUNANGUE EN CABUDARE

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

San Antonio y el Tamunangue en Cabudare

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Desde que nació en El Tocuyo el tamunangue, tuvo sus reflejos en diferentes sitios y pueblo del Estado Lara, algunos incluso le discuten la autoría, esto debido a la migración de peones y jornaleros que acudían a trabajar a las haciendas y fincas que se constituían en todo el territorio larense. No solo llevaban los trabajadores, desde la ciudad madre, su fuerza de trabajo, también sus tradiciones, costumbres y espiritualidad. En el caso de Cabudare y el municipio Palavecino, la entrega de tierras a españoles, canarios y sus descendientes a partir de 1.530 y 1.579, trajo a nuestro territorio un abanico de posibilidades culturales sembradas en los nuevos habitantes. Fundamentalmente, el aporte de tocuyanos y curarigueños, con la siembra de la caña, enriqueció el abanico cultural, que con el tiempo fue tomando características propias, sin abandonar sus raíces.
Se tienen referencias desde el siglo XIX de expresiones sobre tamunangue en Cabudare, no es sino hasta 1.928 cuando surge organizadamente el primer grupo, los Tamunangueros de Agua Viva. Este año cumplieron 88 años. Antes existían sin la denominación y al igual que otros tocaban en velorios y tamunangues. Era distintivo que los músicos, cantadores y bailadores y bailadoras se encontrasen en esos espacios. Todo ya estaba sembrado en sus mentes y corazones y se ponía en práctica en los pagos de promesas a San Antonio. Ya existían en el cerro Terepaima y en los caseríos del hoy Palavecino grupos de tocadores de tamunangue. En 1.945 nacen oficialmente Los Tamunangueros de Palavecino, de la mano de Eufrasio Escalona. En julio de 1.989 nace oficialmente el grupo Sol de Lara de Los Rastrojos. Han existido y existen muchos otros grupos dedicados al golpe, al velorio y al tamunangue en el municipio Palavecino, pero son estos tres nombrados los más emblemáticos, cada uno convertido en escuela taller de la enseñanza de nuestras expresiones tradicionales folklóricas más importantes en el Estado Lara. Hablar en Palavecino de Pio Rodríguez, Eufrasio Escalona y de Mauro Mogollón que sembraron en niños, niñas y adolescentes el amor por lo propio es mantener firme nuestra identidad.
En el mes de junio, desde muy temprano, los tamunangueros preparan sus actividades dedicadas a San Antonio, basadas en el pago de promesas, los recorridos por las diferentes comunidades y la alegría del día del santo patrón.
En Agua Viva realizan los Tamunangueros un extenso programa de actividades desde una semana antes y que culmina vecinos al día de Juan, el 24 de junio. Por su parte los Tamunangueros de Palavecino, en Cabudare, además de misa en la tarde del día 13 realizan recorrido, bailando “la Batalla”, por la Avenida Libertador y volviendo por la calle Santa Bárbara, hasta llegar a la casa de habitación de su fundador Eufrasio Escalona, donde se interpretan los siete sones. El grupo Sol de Lara, además del velorio y Tamunangue a San Antonio, comienzan un periplo que los lleva a la mayoría de los caseríos de la parroquia “José Gregorio Bastidas”.
Cuando nos preguntan ¿Cuál es la música tradicional de Cabudare?, siempre contestamos que es el golpe, el tamunangue y el canto de velorio. Está claro, nacieron en El Tocuyo, pero nuestras tierras de Cabudare se empezaron a poblar, luego de la expoliación de los indígenas, con los trabajadores que traídos de allí plasmaron su identidad, amoldándose a nuestro terruño, formando luego nuestra propia identidad cultural.

San Antonio es muy querido en Palavecino, por milagroso y por ser el santo del tamunangue. Cada grupo tamunanguero le hace promesas, las muchachas le piden novios, los agricultores le piden buenas cosechas y hasta algunos políticos se han aprovechado de esa pasión para acercarse al pueblo. San Antonio premia el amor y la bondad, pero también obliga a un comportamiento consono, con las enseñanzas franciscanas que con este santo trajeron a Cabudare los que consustanciaron nuestra identidad. 


El San Antonio de la iglesia San Juan Bautista de Cabudare




Los Golperos y Tamunangueros de Palavecino. A la derecha Graciano Mendoza y Eufracio Escalona, tocando los palos Roseliano Camero. Foto tomada en el Encuentro Folklórico de Agua Viva de 1.999




Procesión de San Antonio en Agua Viva




Grupo Sol de Lara en la Plaza "Tirano Aguirre". Al lado del pedestal el patriarca de este grupo Mauro Mogollón


Tamunangue sin sancocho es como una noche sin luna



Los niños del grupo de La Piedad bailando el tamunangue en el Programa de Creatividad Infantil "Contemos bajo la ceiba" que coordina el Ateneo de Cabudare


Los niños son la esperanza que nuestra tradición siga avanzando.


Grupo "Sol de Lara" en el solar de la capilla "San Antonio el negrito"


Grupo "Sol de Lara" en sus inicios


Vieja foto de los Tamunangueros de Agua Viva, el grupo más antiguo del municipio Palavecino.

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martes, 7 de junio de 2016

LA CALLE SANTA BARBARA

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

La calle Santa Bárbara

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

En mi pueblo Cabudare, las principales calles llevan nombres en homenaje a grandes personajes nacidos en nuestro pueblo y otras en recordatorio a familias, santos y personajes que dejaron huella en el devenir del tiempo, en lo político, militar, social, espiritual y económico. En trabajo y libro de mi mentor don Julio Álvarez Casamayor se explaya en detalles al referirse a las historias de nuestras calles. Por ser de interés permanente el que nuestra población, sobre todo la más joven y la que ha venido de otras tierras a hacer vida en Cabudare, me permito tomar parte de esas notas de don Julio, con algunos detalles nuevos, que ayudaran a los lectores que la desconozcan, a ubicarse en nuestro espacio. Ello ayudará a desarrollar el principio de territorialidad, tan importante, sobre todo para los escolares.
La calle Santa Bárbara, que pasaba al lado de la hacienda que fue conocida con varios nombres: “La Capilla” y “Las Mercedes” y que aún tiene la capilla en honor a esta virgen, el templo religioso más antiguo de Palavecino. También se le llamó calle de “la acequia”, ya que pasaba a su lado el “buco hondo” o “acequia honda”, que traía aguas del río Turbio y la quebrada de Macuto. Con esas aguas se regaban las posesiones desde Tarabana hasta el Mayal y La Aguada. Igualmente se le llamó  calle “la chancleta”, pues por ahí circulaban los jornaleros o peones de las haciendas. Frente a la Plaza Bolívar, atravesando la calle referida funcionó desde el 23 de Mayo de 1.907 la cárcel pública, hoy está la Inspectoría de Tránsito y a su lado la vieja medicatura de Cabudare donde hizo vida y trabajo don Felipe Ponte. Cuando se inauguró esa cárcel, también se inauguró la carretera de Tarabana y la referida calle, que empezó a llamarse formalmente calle “Santa Bárbara”. A su vera se encuentran establecimientos comerciales, tales como: Pollo Sabroso, el Centro Comercial Terepaima II, el Restaurant “La Carmelita”, la parte trasera de la Ferretería Preca y otros, que la convierten en importante para el comercio. Igualmente pasa al lado de la casa de Eufrasio Escalona de los Tamunangueros de Palavecino y del Archivo Municipal, de la casa de la hacienda de los Piñero y del Parque “Ezequiel Bujanda” en su parte trasera. Después de allí se interna en Pueblo Arriba, llegando hasta la calle “Cristóbal Palavecino”, casi al final del viejo Cabudare. En los últimos años ha sido incorporada al recorrido de la procesión del jueves santo, que pasando por la entrada de Cabudare va hasta la iglesia San Juan Bautista, con parada en casa de la familia Alvarado González, benefactores de la parroquia eclesiástica de Cabudare.
La vieja procesión en honor a Santa Bárbara, partía hasta mediados del siglo XX de su capilla en la hacienda e iba por esta calle, llegando a la Iglesia San Juan Bautista y regresando por la hoy Avenida Libertador.
También está ubicado, diagonal al Archivo Municipal, esquina noreste, las ruinas de la casa de Juan de Dios Meleán y está una placa que recuerda al gran educador cabudareño.
El día de hoy esta calle “Santa Bárbara” lleva la vida a una velocidad que sorprendería a esos jornaleros que por respeto y decencia no pasaban con sus ropas de trabajo por la Avenida Libertador, ya que allí funcionaban la Casa de Gobierno y otras instituciones oficiales y siempre fue por donde pasaban los vehículos que viniendo de Barquisimeto, iban hacia el llano. La calle Santa Bárbara atravesaba el antiguo camino de los ajaguas, que venía paralelo a la quebrada Tabure, allí donde vivía Majín “el pajero”, en vieja casa que aún existe y que nos cuenta don Julio es una de las más antiguas que aún existen en Cabudare y donde nos bañábamos en el buco, rodeado de árboles de mango, apenas a unos metros de la calle.

Entre datos y recuerdos la calle Santa Bárbara ha visto pasar procesiones, personajes, hechos e historias, que seguramente en otra ocasión contaremos. Para las viejas familias cabudareñas, va este escrito. 


Procesión pasando frente a la medicatura de Cabudare




 Juan de Dios Melean, uno de los ilustres habitantes de la calle Santa Bárbara


 Reparaciones a la calle Santa Bárbara en el 2.012


Patrona de la Hacienda y protectora de los cabudareños


Felipe Ponte, desde la Medicatura vió pasar la historia de la calle Santa Bárbara



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CALLE DOCTOR JUAN DE DIOS PONTE


 
 CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

Calle Doctor Juan de Dios Ponte

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Siguiendo con las calles de Cabudare, decimos que la calle Juan de Dios Ponte es la más importante de Cabudare, después de la Avenida Libertador, debido a que atraviesa todo Cabudare de oeste a este (sentido del tráfico vehicular) y además porque en tiempos pasados albergó a gran parte del comercio de Cabudare. Fue de las primeras construidas y por un tiempo delimitó al viejo y primario Cabudare, de lo que se llamó las sabanas de Cabudare y sabanas de Tarabana.
En el siglo XIX se le llamó calle Santa Ana, es la tercera de norte a sur y el común del pueblo la llamaba “calle comercio” por el desarrollo comercial desarrollado en ella. Luego, a partir de un Acuerdo del Concejo Municipal del 13 de Julio de 1.931 se le empezó a denominar “Calle Sucre”, un año después del centenario de la muerte del Mariscal de Ayacucho. A partir del 05 de junio de 1.958 se le colocó el nombre del gran cabudareño Juan de Dios Ponte, quien había nacido en Cabudare el 11 de Diciembre de 1.813. Fue Diputado, Senador, Gobernador de la Provincia de Barquisimeto desde 1.837 hasta 1.841, manejando con pulcritud las finanzas públicas.
Para orientar un poco a los estudiantes y nuevos habitantes de nuestro municipio, les damos algunos iconos de la calle Juan de Dios Ponte.
Pasa al lado de la capilla San Rafael de Pueblo Arriba, también al lado del Puente Rojas Paúl o Libertador, así al costado del edificio Sanare, bordea la escuela “Ezequiel Bujanda”, al lado de la oficina de correos IPOSTEL, igualmente al lado del comedor escolar de Cabudare, diagonal está el edificio “Pedro María”, uno de los más elevados del pueblo. Al lado de Casa Vieja, donde vivió y trabajó el recordado Camarata. Sigue, al lado de la sede principal del Banco Bicentenario, pasa entre el Concejo Municipal y la Plaza “Aquilino Juáres” y termina la calle, exactamente a un costado de la Cruz Salvadora, pues allí se une a la Avenida Libertador en su última parte, antes de llegar a la entrada de Cabudare.
Igualmente vivieron y algunas aún viven en ella, distinguidas familias cabudareñas, entre las que recordamos: la de Remigio Herrera, donde queda la esquina de la Rosa de los vientos, como la llamaban, que es la entrada de los carros y busetas que vienen de la Universidad “Fermín Toro” hacia Cabudare. Por allí también transita Transbarca. Hoy en una de las esquinas existe un pequeño centro comercial con el nombre “La rosa de los vientos”.
En la esquina de la Cristóbal Palavecino, vivió Carlitos Rondón, comerciante, en la misma casa del recordado Benjamín Pérez. Luego nos encontramos con el edificio “El Chaguaramal”, ubicado en la esquina de la calle “General Antonio Mendoza”, avanzamos y a mitad de la calle está la casa del gran músico cabudareño Tomás López, vivito y coleando. Luego en la esquina del callejón de “Las Amaya”, a 30 metros del puente, la casa de la familia Valero. Más adelante la casa de la familia Parra, en la esquina de la calle “Simón Planas”.
En la esquina de la calle “Domingo Méndez”, a una cuadra de la iglesia, asesinaron al Doctor y General Antonio Heredia, quien vivía cercano a ella. Avanzamos y conseguimos la casa de la familia Colombo, cuna del gran cantante cabudareño Adelis Colombo. En esa misma esquina (calle Juáres) está la casa de la familia Bernal y diagonal a ellos la familia Bigott. Colindando, el Colegio “Salto Ángel“ y enseguida la casa de la maestra Sergia Vásquez, madre de nuestro amigo Pompilio Rivero. Por cierto los rastrojeños aspiran nombrarla de epónima del Grupo Escolar “Cabudare”. Luego Artesanías “Casa vieja”, la  casa del recordado Camarata. Siguiendo, la casa de Negda Álvarez (al lado del Bicentenario), que fue sede de la oficina de CANTV por muchos años. Finalizando la calle está el Centro Comercial “La Cruz”. A su lado la familia Villarroel, donde se realiza el premiado pesebre familiar e inmediatamente el Concejo Municipal.

Como el anterior, dedico a las familias nombradas, resistencia al nuevo Cabudare que se traga todo.


Doctor Juan de Dios Ponte


El comedor escolar de Cabudare. Principalmente era usado por los niños y niñas de la Escuela "Ezequiel Bujanda", luego, también por los de la Escuela Artesanal Cabudare, hoy Escuela "Valmore Rodríguez".


El puente "Rojas Paúl" o "Libertador". 
Marca el límite entre pueblo abajo y pueblo arriba.Al final al lado derecho el edificio "Sanare".  Vista de Este a oeste. La foto fue tomada desde la esquina del Callejón de "las Amaya", que creo por cierto que es la calle más parecida a los principios del siglo XX en Cabudare, por lo destrozada que está. Debería llamarse "la calle del olvido".


Este es el final de la calle "Juan de Dios Ponte". Al lado izquierdo está "La Cruz Salvadora", contenida dentro de la Plaza "Aquilino Juáres". A partir de allí se une a la Avenida "Libertador" y a los doscientos metros está la entrada de Cabudare.

Donde existió la casa de las Pérez. El callejón lleva ese nombre "callejón de las Pérez" con calle "Juan de Dios Ponte". Ya no existe la casa y pronto habrá quien sabe que. 

La esquina sureste de "La rosa de los vientos". Ahora un mini centro comercial llamado "La rosa del viento", desvirtuación del original nombre de la esquina, detrás de azul el resto de vieja casa, que llegaba hasta la esquina. Entrando por ahí, cruzan los por puestos que vienen de la Chucho Briceño y entran a Cabudare.
A veces en un mapa puedes encontrarte una imagen como esta. Se trata de "la Rosa de los vientos", un instrumento usado en las cartas de navegación, que representa la circunferencia del horizonte, dividido en 32 partes, siguiendo la dirección de las agujas del reloj y con valor en grados. Marca los rumbos posibles de los vientos, cuyo nombre varía en función de su dirección. Este dibujo, además, aparece en los compases magnéticos, que son el equivalente de la brújula terrestre.  ¿Será por ello que llamaban así a esta esquina, que en un tiempo fue el final del pueblo de Cabudare?. ¿Existiría un símbolo parecido a este en esa esquina?

Casa de los Valero, donde vivió nuestro fraternal amigo Iván Vásquez, artista plástico y co creador del Salón de Pintura "Héctor Rojas Meza". La foto fue tomada desde la esquina noreste del callejón de "las Amaya".

Escuela "Ezequiel Bujanda". Las paredes la separan de la vida pública. Este año 2.016 está cumpliendo 80 años. Foto tomada desde la esquina sureste de la calle "Juan de Dios Ponte" con calle Juan de Dios Meleán.

Esquina de la calle "Juan de Dios Ponte" con calle "Domingo Méndez". Vista oeste al este.

Otra vista de la calle "Juan de Dios Ponte", con la calle "Domingo Méndez". Fue en esta esquina donde asesinaron al General y Doctor Antonio Heredia. Esquina noroeste.

Antes una vieja casa, hoy... ¿alguien puede decirlo?. Es la esquina de la calle "Juan de Dios Ponte" con calle "Domingo Méndez". Esquina noreste.

Calle "Juan de Dios Ponte" con la esquina de la calle "Miguel Bernal". Al lado derecho el comedor escolar.


La casa de la familia Colombo, en la calle Juan de Dios Ponte con la esquina de la calle Juáres. Cuna de Adelis Colombo, el cantautor que se inmortalizó componiendo el vals "Cabudare de Ayer", himno sentimental de los cabudareños.







































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martes, 24 de mayo de 2016

JULIO ALVAREZ CASAMAYOR . CABUDAREÑO AUTÉNTICO

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

Julio Alvarez Casamayor. Cabudareño auténtico

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

“Siempre quise tener un padre como tú”

El día 20 de Mayo fue “Día del Cronista” y este domingo pasado cumplió 97 años don Julio Álvarez Casamayor, el cabudareño que más ha escrito e investigado sobre la historia de Cabudare y Palavecino. Sus investigaciones y estudios son fundamentales para entender nuestra evolución histórica y la contemporaneidad cabudareña. Don Julio ha vivido toda su vida en Cabudare, lo que le da la probidad de haber presenciado muchos acontecimientos del siglo pasado. Siempre tuvo la intuición de escuchar a sus padres que le contaban las historias del viejo Cabudare. Eso y el trabajo, le fueron templando su espíritu y su amor por la tierra cabudareña.
Nació el 22 de mayo de 1.919 en Cabudare, un pueblo lleno de leyendas y donde los tenues faroles apenas alumbraban.
Desde muy niño se bañó en los bucos de las haciendas, jugando y comiendo las frutas silvestres. Siempre sus padres le dieron el mejor consejo en su vida familiar. Era el Cabudare tranquilo y sosegado el que conoció, que lleva en el alma y que le estimula a seguir desentrañando la verdad de su historia.
Al crecer se enfrentó a la vida, al trabajo y simultáneamente a aprender los rudimentos escolares, tan necesarios en aquella Cabudare, donde tanto niño, dedicado al trabajo, no podía estudiar.
El bagaje de conocimientos que le entregaban su familia, los libros, los periódicos y las historias de su pueblo, permeaban su espíritu haciéndolo entender que se viene a esta vida a dejar alguna huella. Por ello se hizo luchador social en aquella época donde amanecía la democracia y llenaba de sueños de una patria mejor. Fundador de AD y el MEP en Cabudare. Sirvió, con la modestia, honradez y humildad que lo caracterizan, en todos los cargos posibles en nuestro municipio: portero, archivista, secretario, concejal, Presidente del Concejo Municipal, Síndico y Prefecto. Antes había sido vendedor de leche en burro cuando niño y trabajador del Central Las Mercedes de Yaritagua. Nunca le ofendió trabajo alguno. Los veía como necesarios para su crecimiento. Siempre dice “el trabajo honra”.
Su obra como cronista e investigador la hizo luego de retirarse de la vida política. Nunca quiso ser Cronista Oficial del Municipio, fue postulado y no aceptó. Luego se le postuló para Cronista Parroquial y me postuló a mí. Durante más de 30 años está dedicado a escudriñar archivos, guardar pruebas y datos de Cabudare, analizar y transcribir documentos y sobre todo a escuchar a sus paisanos cabudareños, buscando pistas sobre algún suceso. Durante toda su vida ha asistido a cualquier evento en Palavecino al que se le invita. Por ello guarda en su mente y archivo pruebas de ello.
Es un libro abierto, no tiene secretos sobre Cabudare, siempre dispuesto a ayudar a investigadores, escolares, liceístas y universitarios en sus investigaciones. A mí me acogió como su amigo y discípulo. Es mi guía y maestro. Sus hijos, nietos y bisnietos le adoran y su hija Dinora dice que soy su traductor y quien más lo aguanta. Me dio la oportunidad de investigar y coescribir con él sus últimos trabajos. Acepta cualquier observación razonable y cada gota de sabiduría que nos entrega, va llena de amor y conocimiento profundo. Tiene una energía inagotable. Cuando trabajamos juntos, son jornadas de hasta 8 horas investigando y escribiendo. Y siempre quiere más. Me dice “aprovéchame que me retiro cuando cumpla 100”.

Ha escrito 6 libros y participado en los periódicos de Cabudare desde el siglo pasado. 10 obras aún están inéditas. Por ello, el Proyecto Cultural Sarao prepara una página web con toda su obra. Así entregaremos el legado de un cabudareño a carta cabal. Probo, humilde, que siempre ha colocado a Cabudare de primero y que aún nuestro pueblo no sabe lo que vale. Feliz cumpleaños “Coronel”, siempre quise tener un padre como tú. Dios te bendiga y te dé más larga vida y a mi más aguante.


Julio Felipe, Dinora y Nidia,,solo falta Alida, para completar sus hijos. Le acompañaron en esta ocasion cuando se bautizó su libro "Cabudare, sendas, calles y personajes. Vol. 3", el 24 de junio del 2.000 en el Boulevard "Socorro Meza".


Carlos Guédez y Julio Alvarez Casamayor. Paisanos y amigos


Francisco "Coché" Rojas, Abundio Escalona, Eurípides Ponte y Julio Alvarez Casamayor. Foto tomada en la entrada de la hacienda "Tarabana", con motivo de la toma simbólica realizada en 1.998 con los niños de las escuelas y grupos culturales para rescatar este espacio que es patrimonio de Palavecino. Al fondo se observa parte de la capilla de "Las Mercedes".


Bailando con su hermana Negda Alvarez. Fue en la Plaza "Aquilino Juáres" de Cabudare en la retreta que ofreció la Orquesta Mavare el 27 de enero de 1.999, Día de Cabudare. Recuerdo que el tema que bailaron fue el pasodoble "Mujeres Larenses" de Juancho Lucena. Un día inolvidable.


Siempre estoy atento a lo que me dice don Julio. En cada palabra hay una enseñanza. Hasta cuando mama gallo y echa broma trae un conocimiento, un recuerdo, una forma de explicar la vida y la historia de Cabudare.

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domingo, 22 de mayo de 2016

jueves, 19 de mayo de 2016

OSWALDO LOZANO SALCEDO. MORAL Y LUCES

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

Oswaldo Lozano Salcedo. Moral y Luces

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

La moral siempre ha sido propósito del ejercicio militar y acompañarla con las luces que da el estudio permanente, vienen siendo los componentes más importantes, que desde el compromiso y el entendimiento de la misión y labor militar debe privar ante todo. Este es el caso del Teniente del Ejército Oswaldo Enrique Lozano Salcedo, quien ha entendido que su permanente formación y las causas más nobles, forman parte de su paso por la vida. Estudioso de la historia del ejército y de la patria. Por ello “Moral y Luces” son su norte y fundamento para seguir aportando a nuestra nación.

Nació en Barquisimeto el 20 de Septiembre de 1.951. Su padre el Teniente Coronel del Ejército José María Lozano García, nacido en San Cristóbal y su madre la señora Carmen Berta Salcedo Moros, nativa de Yaritagua, quienes desde muy pequeño le dieron el amor, el cariño y las enseñanzas morales y espirituales. Su padre desde su trabajo en el ejército y su madre cuando a diario le llevaba a visitar el templo de San José en Barquisimeto, donde vivían. Así estudió la primaria en el Colegio “San Juan Bautista” de La Salle, en la Escuela Nacional  “Jacinto Lara” y en el Colegio “Antonio José de Sucre” (hoy “San Vicente de Paúl”). La secundaria la hizo en el Colegio “San Vicente de Paúl” y en el Instituto de Estudios Generales. Todos en Barquisimeto.

Egresó en Comunicaciones, en el Instituto Univ. Escuela de Comunicaciones y Electrónica de las Fuerzas Armadas (ESCOELFA) y se hace Especialista en Ceremonial y Protocolo Oficial del Ministerio de Relaciones Interiores, con dedicación en Simbología Heráldica y Vexilológica.
Se hace docente en Ciencias Sociales en Educación Media y Diversificada, (Historia Contemporánea, Instrucción Pre-Militar). Es Locutor Profesional graduado en la Escuela de Comunicación Social de la UCV. Igualmente docente universitario en Turismo, en Organización de Eventos Relaciones Públicas/Ceremonias y Protocolo en el Instituto Técnico “Isaac Newton”. Así mismo Docente en el INCE Turismo. Participa como Promotor y Gerente Cultural para el CONAC, FUNDATENEOS, CLADEC (Centro Latinoamericano y del Caribe para el Desarrollo Cultural).

Es escritor, ensayista y columnista de opinión en "El Impulso" y otros diarios y revistas de la región. Escribió el ensayo “Bolívar: Hombre o Mitología” que obtuvo mención honorifica en el Concurso sobre el Bicentenario del Libertador Simón Bolívar, Patrocinado por el Banco de Lara. Además es autor de las obras: Despierta Soldado (Inédito), Poemario desde el Alba, Homenaje al Gral. en Jefe José Antonio Páez, entre otros.

Creador de la Bandera del Municipio Palavecino (2004). Coautor del Estudio Heráldico del Escudo Oficial del Municipio Palavecino para el proceso de actualización y modificaciones. Miembro Fundador de la Asociación de Escritores del Estado Lara. Miembro Directivo de la Sociedad Bolivariana de Venezuela Capitulo Lara.
Fue designado miembro Ad-Honoren del Consejo Consultivo del Patrimonio Histórico y Cultural del Municipio Palavecino. Allí presentó las propuestas: “La Política Cultural del Municipio Palavecino” y “El Rescate del Acto de Fe y Acervo Cultural Espiritual hacia la Devoción de Nuestra Señora de la Candelaria, Patrona y Amparo del Municipio Palavecino”. Recibió la Orden “Cristóbal Palavecino” y la Orden “Ciudad de Cabudare”, entre muchas otras.


Casado con Xihoret López Reyes en 1.995 y desde ese año se asentó en nuestro municipio Palavecino. Vivió en la Urb. “El Paraiso”, en “El Trigal” y ahora en “Trapiche Villas”. Su esposa y sus hijas Xiorett y Xiholy le ofrendan todo su cariño y respeto a quien les ofrece honra y amor. El pasado martes 10 de mayo ofreció el Discurso en la Cámara Municipal de Palavecino con motivo de la celebración del Día del Idioma y dejó claras varias ideas: Su amor por la patria. Su amor por las letras y sobre todo su interés en ver a Cabudare crecer con las acciones que sus gobernantes y su gente deben llevar a través de la cultura y la educación, enalteciendo la ciudadanía.


Teniente Ejército Oswaldo Lozano Salcedo


En el Discurso del Día del Idioma. Sin duda un discurso para la reflexión en el uso del idioma. Además consustanciado con la necesidad de trabajar en los más jóvenes la necesidad de mejorar en nuestra comunicación, con el respeto a las normas del idioma y el lenguaje.



Con su esposa e hijas. En navidad, tiempo de encuentro, de amistad y familia.

Recibiendo reconocimiento en la Cámara Municipal de Palavecino. Fue durante la celebración del día del idioma. En sesión promovida por el Concejo Municipal y ASELA


Durante el discurso, hablando de la historia y las letras que son sus pasiones. El público presente, reflexivo, oyó con atención sus palabras. En primera fila, de izquierda a derecha: Adrian Torres, el gran cantante santaroseño. Américo Cortez, cronista de Cabudare. Luis Alberto Perozo, director del Archivo Municipal. Pedro Lozada Sira, Presidente de ASELA y Freddy Meléndez, el primer cronista oficial que tuvo Palavecino, con su ya tradicional sombrero.
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lunes, 9 de mayo de 2016

MAS ANÉCDOTAS DE COCHÉ ROJAS

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

Más anécdotas de “Coché” Rojas


Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Por haber comprometido mi palabra con mis paisanos cabudareños y sufrido un percance con mi computadora donde preparo esta columna, decidí cumplir por anticipado la segunda entrega del “Anecdotario y Humorismo cabudareño Vol. III” de Francisco “Coché” Rojas. De esta manera me obligo próximamente a montar el blog con la obra de este gran cabudareño, hombre público, que siempre llevó a su pueblo en el corazón, desde los cargos públicos que ocupó, en la educación como maestro y como hombre de a pie y que se reunía en las tardes en la Plaza Bolívar de Cabudare, donde formó parte de “Los Guardianes del Libertador”, especie de patrulla de la plaza, que compartían anécdotas, recuerdos y sobre todo atentos a guiar a los niños y jóvenes que pedían explicaciones sobre Cabudare. A continuación dos anécdotas, hechos reales que sucedieron en el Cabudare que conoció Coché. De nuevo valoramos las caricaturas de Justo Pino realizadas para el Anecdotario.

¿USTED OYO?

Héctor Rojas Meza, desempeñaba el cargo de Juez del Distrito, por su competencia se le confió varias veces, así como otros cargos, tanto municipales, estadales o nacionales, en los cuales demostró conocimientos, eficiencia y capacidad. Los jueces de su jerarquía, tenían la obligación de visitar todos los meses las cárceles donde se recluían a los penados, compromiso un tanto delicado y expuesto para quienes, precisamente, les correspondía dictar las sentencias, pero el deber manda y hay que cumplir. Se tenía que remitir información de la situación de los detenidos. Acompañado de su joven Secretario Eurípides Ponte Hernández, llegaron a la cárcel, abrieron el Acta correspondiente y dieron comienzo a su recorrido. Desde muy adentro salía una voz gruesa y fuerte, que decía: “Don Héctor pendejo, pendejo, don Héctor”. Siguieron su recorrido, la voz seguía en el ambiente, concluida el Acta, ya para irse, Eurípides le pregunta “Don Héctor, ¿usted oyó?. A lo que el sabio cabudareño contestó, casi sin inmutarse “Si escuché, lo que pasa es que yo sé lo que soy, pero nadie me lo había dicho”. Se retiró sereno y tranquilo como si nada le hubiese ocurrido. Era su filosófica manera de tomar las cosas, sin magnificar las simplezas.

EL ESCAPE DE “EL JINETE ROJO”


Eran las nueve de la noche, se encontraban limpios, sin nada de dinero y en las calles de Barquisimeto. “Es muy tarde, tenemos que irnos a Cabudare” le dice San Álvarez a Román Santeliz, quien era conocido como “El Jinete Rojo”. Llegaron hasta la plazoleta del teatro Juáres, donde había carros de alquiler. “A la orden” les manifiesta el chofer de guardia. “Llévenos a Cabudare” le respondió Román. Llegaron hasta el Bar Restaurant “La Morenita”. Román, muy solicito invita a tomarse una cerveza, incluyendo al chofer. Ubicados en la mesa pide el servicio e indica al mesonero, atender la mesa mientras él regresa del baño. San y el chofer se quedan disfrutando de sus cervezas, mientras Román por la parte trasera se marcha hacia su casa. El chofer se pone nervioso, salen en busca de Román, al cual lógicamente no consiguen. El conductor pide a San que le pague la carrera, quien dice no tener dinero. Se establece una discusión, se van a las manos, interviene la policía se llevan preso al chofer, a San y detienen el carro. Al rato sueltan al chofer y su carro. A las ocho de la mañana, sueltan a San. Cuando va frente a la iglesia de Cabudare Román le grita “compadre San, ¿cómo amaneció?” y San le contesta “ese compadrazgo se acabó. Usted es un desgraciado, me abandonó, con un compadre así se va fácil al infierno, hasta preso amanecí, no me trate más” y se retiró francamente disgustado. Dos días después, entre un grupo de amigos comentaban todo lo sucedido a San, su pelea con el chofer, su noche en la policía y el escape de Román o “El jinete rojo” después de una noche, para San, de pesadilla inolvidable.



Don Héctor Rojas Meza. Un cabudareño que ocupó a cabalidad diferentes cargos públicos. Hombre firme y correcto en sus apreciaciones, que nunca colocó ninguna condición a la amistad sincera.

¿Usted oyó?, fue la pregunta de Eurípides Ponte, secretario de don Héctor. Esta caricatura de Justo Pino es parte del "Anecdotario y Humorismo Cabudareño Vol III" que pronto publicaremos integro en el blog que estamos preparando de Coché Rojas.


Román Santeliz, conocido en sus años de mozo como "el jinete rojo", historia que contaremos en otra oportunidad. Protagonista de muchas anécdotas del viejo Cabudare.


San Alvarez tuvo que pasar la noche en la policía por la gracia de Román Santeliz.


Esta curiosa foto nos muestra a Eurípides Ponte y Coché Rojas entrando en la recien abierta iglesia San Juan Bautista, en el año 2.000, luego de "la restauración". Los dos cabudareños tuvieron problemas de entendimiento con el Padre Sánchez Belisario por la forma como se llevó la obra y esta fue la primera vez que entraron en la iglesia después de casi 11 años.


La estatua de la Plaza Bolívar de Cabudare. En esta plaza se pasaban tardes enteras "Los Guardianes del Libertador", especie de patrulla de plaza que orientaba a los niños y jóvenes en el comportamiento en este espacio. Coché Rojas fue uno de sus integrantes.

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viernes, 6 de mayo de 2016

EN LA VÍSPERA DE LA CRUZ DE MAYO

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

En la víspera de la Cruz de Mayo

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Cabudare como pueblo, siempre tuvo arraigada las tradiciones y costumbres del comienzo del poblamiento colonial, ya que las costumbres de nuestros aborígenes, desaparecieron casi totalmente.
La Cruz de Mayo y su velorio, ha sido de singular significación para los cabudareños, ya que las haciendas, en el valle y en las montañas, por ser de tradición cristiana, han rendido culto al santo madero. Por promesas, por rogar la llegada de las lluvias, por las buenas cosechas y algunos por el miedo al poder de Dios, ante cualquier desventura relacionada al olvido de la cruz.
Son tradicionales algunos Velorios de Cruz en Palavecino, como el de la Cruz de Agua Viva, que desde 1.928 se realiza y que sirvió como marco al nacimiento del grupo más antiguo del municipio Palavecino, los Tamunangueros de Agua Viva, quienes antes de esa fecha, ya le cantaban a la cruz, pero no fue sino hasta el 03 de mayo de 1.928 cuando ellos mismos construyeron la cruz y decidieron organizarse para cantarle cada año. Este 03 de mayo cumplirán 88 años. Hoy esa Cruz fue convertida en el mirador de Agua Viva, ubicado en la parte más alta de esa población.
Igualmente la Cruz Salvadora de Cabudare, frente al Concejo Municipal, ubicada en la Plaza “Aquilino Juáres”, construida a mediados del siglo XIX, en la antigua salida de Cabudare, vía a los llanos y donde todos los años se le rinde tributo. Es la cruz del pueblo de Cabudare a la cual se le canta desde el siglo XIX.
Con los años y el nacimiento de los diferentes grupos tamunangueros, se fueron llenando de salves, tonos y décimas las cruces de las haciendas, caseríos y sectores de Palavecino. Tamunangueros de Palavecino, Tamunangueros de Agua Viva y Sol de Lara, son los emblemas vivos de esta tradición.
Al nacer este siglo XXI la Unión de Tamunangueros y Golperos de Palavecino (UTAGOLPA), se empezó a realizar un cronograma de Velorios de Cruz, que garantiza la tradición. Sin embargo se hace imposible cantar a todas las cruces, devotos y peticionarios. Ya no en las haciendas, ni fincas, sino, en comunidades que ostentan cruces permanentes o preparadas para la ocasión.
La fiesta comienza con la preparación de la cruz; vestirla, buscar las flores, papel, ramas y hojas (roble, olivo y cedro), inciensos, velas, la preparación del sancocho, el cocuy, café, los músicos y grupos convidados y al igual que en tiempos pasados, las mujeres y hombres ofrendan en sus oraciones los mejores deseos, esperando el eterno cumplimiento de la cruz.
Para este 2.016 UTAGOLPA ha preparado el siguiente cronograma: El día 03 de mayo en la Capilla “San Antonio el Negrito” de Los Rastrojos, igualmente ese día habrá velorio en La Cruz de Los Misioneros en Los Rastrojos, en Tarabana 1 (El culebrero), en Agua Viva y en Cabudare en la Cruz Salvadora. El sábado 07 en Corocito (Agua Salá). El viernes 13 en el caserío “El Placer”. Sábado 14 en el caserío “El Tamarindo”. Sábado 21 en “Zanjón Colorao”. Domingo 22 en La Piedad Sur y el viernes 27 en lugar aún por definir.
La Radio Comunitaria Kabudari 97.7 fm y el Proyecto Cultural Sarao, todos los años, además de tener en mayo una programación con velorios de toda Venezuela, realiza a finales de mayo, un velorio que es transmitido en vivo y en donde participan los diferentes grupos y comunidades de Palavecino.
Todo esto garantiza la permanencia de esta hermosa tradición y refuerza el legado de tantos, como: Benicio Rivero, Mauro Mogollón, Eufrasio Escalona, Ramón Guédez, Pio Rodríguez, Gerónimo Páez, Merardo Rodríguez, Hilario Tamayo, Eustolgio Acacio, Pio Camacaro y muchos más, y aún con nosotros Graciano Mendoza, todos siempre manteniendo viva la llama de la cruz sagrada.

Larga vida a la cruz de Mayo y su velorio, al cumplimiento de las peticiones y ruegos y al manto que aspiramos cubra a Cabudare, para que sea el pueblo-ciudad que siempre queremos, el que aspiramos y por el que seguimos trabajando.


Eufrasio Escalona. El viejo roble de Cabudare. Fundador de los Golperos y Tamunangueros de Palavecino


Eustolgio Acacio. al lado de la santísima cruz. Fue durante el velorio de Cruz de la Radio Comunitaria Kabudari, transmitido por Vive Tv.


Mauro Mogollón, del Grupo Sol de Lara. Bonachón y siempre dispuesto a participar en las actividades culturales del municipio Palavecino


Ubencio Colmenarez y Graciano Mendoza. Ubencio del extinto grupo "Brisas de Tarabana" y Graciano maestro de velorios


Benicio Rivero, maestro de velorios, quien siempre regaló tiempo para enseñar y hablar sobre la canturía de velorios.


Pio Rodríguez, Ramón Guédez y Celestino Castillo, del grupo Tamunangueros de Agua Viva 


La Cruz Salvadora. Es la Cruz de Cabudare a la cual se le canta desde el siglo XIX. En la foto Benicio Rivero y cantores le dan un saludo a la cruz, el 3 de mayo del año 2.013

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