sábado, 7 de noviembre de 2015

EL 9 Y 10 DE NOVIEMBRE DE 1.813




CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES
EL 9 Y 10 DE NOVIEMBRE DE 1.813

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Al Dividive y a la Ceiba. Arboles históricos del municipio Palavecino

Después de la Campaña Admirable el ejército Libertador enfrentaba nuevos retos. Bolívar sabía que a pesar de los triunfos y el control de varias regiones de Venezuela, aún las tropas realistas controlaban espacios importantes: Calabozo, San Fernando, Barquisimeto, Maracaibo y Coro. De estas ciudades supo Bolívar que Barquisimeto, por su ubicación geográfica, sería fundamental en el camino de la recuperación de occidente y un camino expedito para llegar a Coro, Maracaibo y el Caribe.
En esta foto de 1.940 se ve la histórica ceiba donde acampó Bolívar y el ejército libertador
el 10 de Noviembre de 1.813 y el Puente "San Nicolás".
No era suficiente ni su fulgurante campaña admirable de Cúcuta a Caracas, ni la campaña de oriente donde Mariño y las tropas patrióticas habían controlado esa región.
Urdaneta tenía la tarea de controlar occidente. Inició la marcha hacia Barquisimeto, pero al llegar al sitio de Gamelotal comunicó a Bolívar las desventajas ante los realistas en Barquisimeto. El 8 de noviembre llegó el libertador a Gamelotal. Había traído todos los refuerzos que pudo agrupar en Caracas, Valencia, Tinaquillo y San Carlos. Aún esperaban la llegada de los Dragones del Coronel Rivas Dávila, pero Bolívar decidió avanzar y pasando por la Morita, las Cojobas, los Mamones y el camino de Renovato llegó a los Rastrojos donde pernoctó, sabiendo que la distancia de allí a Barquisimeto le aseguraba descanso y preparación para la batalla. Allí durmió bajo un dividive.
Restos del dividive de los Rastrojos, que cobijó al Libertador Simón Bolívar
el 9 de Noviembre de 1.813, ubicado en la casa de la familia Rodríguez Parra.
Los restos de este árbol están en casa de la familia Rodríguez Parra, quienes prodigan cuidado al mismo como recuerdo de la gloriosa fecha para los Rastrojos. Allí se incorporaron José Gregorio Bastidas, Cristóbal Palavecini y muchos más. Seguramente Bolívar meditó esa noche lo que sería la batalla próxima y lo que significaba para seguir labrando la emancipación de Venezuela. Al otro día, el 10 de noviembre en la mañana, entró a Cabudare, recibido con júbilo por el pueblo llano. Al ver el estado en que tenían los españoles a los cabudareños exclamó “no es posible que la tiranía llegue a tanto”. Desmontó en la histórica ceiba (o jabillo), al lado de la quebrada Tabure, y buscando como subir a la meseta de Barquisimeto sin ser vistos usaron un baquiano llamado José de Jesús Guédez, alias “El Gregario”, quien les explicó el camino de zamurobano, por donde podrían subir a Barquisimeto y colocarse en posición antes de ser atacados. Hoy esta ceiba histórica está enmarcada en el Parque “Ezequiel Bujanda”, conjuntamente con la cancha techada, el parque infantil, el puente San Nicolás y la capilla del Nazareno. 
La estatua de Bolívar en la Plaza Bolívar de Cabudare
Juan de Dios Meleán, en su escrito de 1.883 describe que Bolívar dictó bajo la ceiba un Decreto para que Cabudare fuese Parroquia Civil, por cierto nunca encontrado. Lo que nadie puede negar es que el Libertador y el ejército, pasaron por los Rastrojos y Cabudare y el camino aún existe (Avenida Bolívar de los Rastrojos, Avenida Libertador de Cabudare). Esos días, 9 y 10 de noviembre de 1.813 son los más importantes para estos pueblos, a pesar de que algunos no lo entiendan.
Fue la primera vez que Bolívar estuvo en el estado Lara, la otra sería en agosto de 1.821, después de la Batalla de Carabobo. Las dos veces pasó por los Rastrojos y Cabudare.
El histórico camino donde pasó Bolívar y el ejército
Libertador, a la altura de Zanjón Colorao
La construcción de un paseo iconográfico en ese camino debe ser materia a resolver en los próximos años. Recuperar las dos avenidas con adoquines, marquesinas en los costados, la recuperación de las casas antiguas, parques infantiles, salas de lecturas, etc. Ganaríamos un espacio educativo y turístico, con posadas, ventas de artesanías y demás.
El 10 de noviembre el perder la Batalla de Barquisimeto (Tierritas Blancas) hizo que no se consolidara Cabudare hasta 1.818, con la creación de la parroquia eclesiástica.
Los palavecinenses debemos conmemorar el 9 y 10 de noviembre como los días más importantes en la historia de nuestro municipio, el día que estuvo el hombre más grande de América y el ejército libertador de naciones.



Los maestros de Palavecino cantando en la Plaza Bolívar de Cabudare,
 rindiendo honores al Libertador.

Un aspecto de la Avenida Libertador de Cabudare...por aquí pasó compadre

Parada escolar en la Plaza Bolívar de Cabudare. 10 de Noviembre del 2.012
Puente "San Nicolás" de 1.865 y la frondosa ceiba histórica de Cabudare
El camino de Renovato, por donde pasó Bolívar en 1.813 y 1.821
Entrada de Zanjón Colorao. La vieja casa de la familia Sosa
Iglesia San Juan Bautista y la antigua casa cural
Aspecto de la Avenida Libertador. Foto tomada desde la esquina
 de la calle "Andrés Guillermo Alvizu"
"La cruz salvadora" en la Plaza Aquilino Juáres.
En el costado izquierdo la calle J de D. Ponte y del derecho la Avenida Libertador
Plaza Bolívar de Cabudare y la estatua del Libertador.
Al fondo la iglesia San Juan Bautista
Parada Militar en la Plaza Bolívar de Cabudare
Aspecto de la Avenida Libertador.
Foto tomada desde la entrada del Ateneo de Cabudare.
Casa de la familia Escalona. Recostado en la ventana Julio Alvarez Casamayor.
Ubicada en la Avenida Libertador con esquina de la calle "Simón Planas"

La vieja casa de Las Melean. Avenida Libertador con calle J. de D. Melean.






















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ABUNDIO ESCALONA Y SUS RECUERDOS DE PUEBLO ARRIBA



 
CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES
ABUNDIO ESCALONA Y SUS RECUERDOS DE PUEBLO ARRIBA

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Dedico a la familia de Abundio Escalona, que sembraron en él amor y respeto por sus vecinos,  mayores y su pueblo arriba.

Este personaje que cavila sus pensamientos mostrando siempre a Cabudare en su alma y en especial a pueblo arriba, no pretende hacernos saber que quiere a su pueblo. Diríamos que su característica esencial es amar a su pueblo y no pedir nada a cambio. Me refiero a Abundio Pastor Escalona Torres, conocido como Abundio, quien desde niño fue y es amante del deporte, la amistad y su pueblo. Estudió la primaria entre la Escuela Nueva Segovia (hoy Gladys Briceño Méndez) y la Ezequiel Bujanda. Había nacido en Pueblo arriba el 11 de julio de 1.949, vivido en la Avenida Libertador, en el camino de Tarabana (en la casa del toro) y en esos espacios y otros comenzó a sembrar sus querencias. Un día practicaba beisbol y otro el futbol, en el único campo que existía para ello en pueblo arriba “el beisbol”. Fue de los fundadores de la práctica del futbol en Cabudare, conjuntamente con: Gonzalo Nieves, Dimas Crespo, Freddy Escalona, Carlucho Rondón, Felipe Herrera y otros.
Santiago y Abundio Escalona
Llegando a la adolescencia fue a estudiar en la Escuela Técnica Industrial donde se graduó de Perito Industrial. Trabajó en la Industria azucarera durante 15 años y en la administración pública por 25 años.
Fue presidente del Club América, organizó un sin número de campeonatos y torneos en tan prestigioso club y ha sido miembro del Consejo de la Orden Americanista por más de 22 años. Autor de “Vivencias Cabudareñas” (2.000), compilación de sus escritos sobre Cabudare en El Impulso y ahora prepara un segundo libro.  Editor y autor de revistas, publicaciones y artículos en el Centro Atlético América. Orador de orden el día de Cabudare (2.000)
Su esposa Maria Xiomara Tagliafico desde siempre le acompañó en sus proyectos y tareas. Ha creado una prole que le llena de orgullo: Maria Martha y Edén Augusto, quienes siguen sus pasos en la honestidad, la amistad y la disposición de colaborar con nobles causas. Igualmente sus nietos Omar Augusto y Javier Gerardo, diamantes en bruto a quienes enseña su amor por Cabudare.

Cabudare vive en su corazón. Los recuerdos se proyectan en sus escritos y no son más que referencias tatuadas en su alma: La Tia Olga, Rafelito el de la bodega “San Rafael”, especie de sabio popular. Amigos como Pablo Urriola, los recuerdos del cine Juáres, su prima Licha, abnegada educadora. Los ratos en el Bar “Los Cuatro Puntos” de Flor Oviedo, las curas en la Medicatura, de manos de Felipe Ponte. Las andanzas del “Chapón”. Los catecismos preparados por la Niña Romelia y la Niña Sagrario, las procesiones de Semana Santa. Las visitas al Doctor Juan de Dios Troconis, quien además de recetar siempre tenía un chiste para los niños y un consejo para los mayores.
En esta casa creció Abundio. Av. Libertador esquina calle Patiño
Los recuerdos de las bodegas de Rafelito, de José de los Santos Guédez, de “Goyito” Torres, de Don Pedro Lamaira, de Vicente Palacios, de Carlitos Rondón, de Tito Galindez. Y más tarde el abasto la Ceiba donde se reunía la muchachada de pueblo arriba el domingo, sobre todo los del sector de “la ceiba” a esperar terminara el trabajo, para ir a jugar caimaneras en “el Borinquén” o en el campo de la “Fortunato Orellana”. Las cacerías con fondas por los lados del Bucaral (hoy la Mendera). Las escobas de millo de “Mano Concho”, las alfajoras de Juan Tista. Los misterios en torno a la casa “Vara y Ve” de Arturo Anzola, pues nadie sabía su significado. Los paseos a los pozos de Tabure. La vestimenta impecable de “Patiquín” de Ramoncito Rojas y los cuentos de su padrino Rafael Dorante, siempre aleccionadores y llenos de alegría y de ñapa los paseos en su camión “Reo” amarillo, desde Tarabana a Cabudare.
Sigue guardando tus recuerdos, amigo. Sigue sembrando tus querencias por Cabudare y cosecharemos los ciudadanos que ayudarán a conservar la esperanza del Cabudare lleno de humanidad, solidaridad y alegría fraterna.


@proyectosarao 



Casa de Che María Alvarez, padrino de Abundio

Bodega de Ramón Bravo en Tarabana.
A la vera del camino histórico de Zamurobano

La vieja escuela Nueva Segovia de Pueblo Arriba. Allí estudió Abundio. Hoy Escuela "Gladys Briceño Méndez"

Cabudareñidad pura. Francisco "Coché"Rojas, Abundio Escalona,
Eurípides Ponte y Julio Alvarez Casamayor

Abundio y Sixta Rivero

Rafael Dorante, padrino de Abundio
Santiago Borges. Querido personaje de Pueblo Arriba

Carlitos Rondón.  En la esquina de la calle Cristóbal Palavecino con Juan de Dios Ponte. Pueblo Arriba

Abundio Escalona cuando grabábamos un video sobre Cabudare. Al fondo con audífonos sosteniendo el boom Jennifer Ferrer.

Conversando con Américo Cortez en el Boulevard "Socorro Meza" durante la filmación de un video sobre Cabudare

Carmen Borges de Pueblo Arriba

Siempre intercambiando sobre la vida de Cabudare

El Nazareno de Cabudare en procesión del miércoles santo, pasando por la casa de Carlitos Rondón en Pueblo Arriba

Felipe Ponte. Benefactor de Cabudare.
El enfermero de la medicatura

Santiago Borges y Roseliano Camero

"La esquina de las Pérez" y la casa que ya no existe.
Puente "Rojas Paul" o "Libertador". Límite de Pueblo abajo y Pueblo arriba, donde salían "los encamizonaos"

Juan "Tista" Alvarado. El último panadero artesanal
del Cabudare viejo.


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JUAN DE DIOS MELEAN BASTIDAS AGRICULTOR Y POLITICO. EN AMBAS HONESTO

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES
JUAN DE DIOS MELEAN BASTIDAS
AGRICULTOR Y POLITICO. EN AMBAS HONESTO

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Dedico a los Guardianes del Libertador, ejemplo de amor por nuestro Cabudare

Existen valores morales de nuestro Cabudare, de personas prestadas a la política y que bajan de ella, de nuevo a realizar sus tareas, con la satisfacción de haber cumplido con los preceptos fundamentales de la política: servir con honestidad y salir sin mancillar el honor de su apellido.
Es el caso de Juan de Dios Melean, quien fue concejal, Vicepresidente de la Cámara Municipal de Palavecino y nunca olvidó sus raíces de cabudareño y agricultor. Nació en Cabudare el 16 de noviembre de 1.926. Sus padres Eudoro Melean, reconocido hombre de bien, quien desempeñó cargos públicos, con la misma entereza que heredara su hijo. Su madre María Francisca Bastidas, que desde niño inculcó en Juan de Dios el amor por lo propio y por el trabajo honesto. Con padres así, no podía ser distinto su comportamiento. Se casó con Ligia Elena Aldana, quien trabajó 38 años en el comedor Escolar No. 1 de Cabudare. Con ella procreo a Dulce María, Rosalba y Juan Carlos. Ellas de una conducta dedicada al místico trabajo educativo, y el varón al comercio. Siempre siguiendo como premisa el respeto, la honestidad y el compromiso con sus deberes y la familia.

Dulce María trajo al mundo a María Alexandra, Alejandro Enrique, Juan Luis y Dulce María. Rosalba, por su parte a María Carolina y Melisa y Juan Carlos también le llenó de alegrías con sus hijos Juan Carlos Jr. y María Elisa. Esta familia, hijos y nietos, se convirtieron en el frondoso jardín donde sembraría con su esposa, los valores morales y ciudadanos que estos tiempos exigen.

Formó Juan de Dios parte de aquellos hijos de Cabudare que fundaron a finales de los cincuenta la Junta Pro Mejoras de Cabudare, organización dedicada a llevar a mejores derroteros a nuestro municipio. Allí Juan de Dios Melean participó activamente, hasta sus últimos días. Logros como: la Urbanización La Mata, el Banco Obrero, Los Pinos, Daniel Carias, Las Acacias, plazas públicas, etc., salieron de las inquietudes de esta Junta y que luego eran convertidas en diligencias y peticiones ante los gobiernos de turno.  

Traía desde pequeño las enseñanzas de su padre, tatuadas en este por su abuelo Juan de Dios Melean, que en 1.883 escribió el primer gran ensayo sobre Cabudare y fue uno de nuestros grandes maestros y hombres del siglo XIX.
Juan de Dios Melean Bastidas se había graduado como Perito Agropecuario en Maracay en 1.945 y su labor como agricultor la desarrolló principalmente en tierras de Sarare y La Lucia, en los límites con Portuguesa. Se dedicó a la siembra de sorgo y maíz, principalmente, con lo cual mantuvo a su familia toda la vida. En el tiempo en que Melean fue Concejal (1.959 – 1.967), los mismos no devengaban sueldo alguno, cada cual vivía de su trabajo y las sesiones de la municipalidad se realizaban, después de las 5 de la tarde.
Un día reunido con sus paisanos en la Plaza Bolívar de Cabudare, Dijo: “Nosotros que estamos en las tardes aquí, deberíamos llamarnos “los Guardianes de Bolívar o los Guardianes del Libertador”; así quedó acuñada por el sentimiento de Melean el nombre de esos hijos de Cabudare, “Los Guardianes del Libertador” y que dio luego nombre a la Patrulla Escolar que desde la Coordinación de Cultura de la Alcaldía en 1.999 diseñé. Eso eran esos cabudareños, guardianes que orientaban a los visitantes a la plaza, que desde su honor y moral vigilaban el comportamiento de los asistentes a la misma. Además las anécdotas de Cabudare vivían a flor de piel de estos paisanos. Quizás fue su última obra pública; ayudar a sembrar en la gente el respeto al Libertador y a su templo eterno que es la Plaza Bolívar.
Murió Juan de Dios Melean el 17 de abril del 2.000 y dejó en Cabudare el vacio propio que dejan las almas buenas, que nacieron en nuestro pueblo para demostrarnos que se puede ser político, ocupar cargos públicos y salir con la frente en alto de nuevo a su cotidianidad, sin mácula, con el honor del deber cumplido.


@proyectosarao


Juan de Dios Melean Bastidas, su esposa Ligia, ambos cargando a Rosalba y Juan Carlos. 1961


Juan de Dios Melean, Juan Irene Vasquez, Eurípides Ponte, Julio Alvarez Casamayor, Aura Aguero y Juan Vargas. La Cámara Municipal de Palavecino en pleno

Juan de Dios Melean con lentes, a su lado va Julio Alvarez Casamayor, ambos empartosaos. En la inauguración del Parque "Roseliano Palacios" en 1.967.

Con su hijo Juan Carlos, cargando a su hijo, el junior.

Juan de Dios Melean. Su abuelo

              Juan de Dios Melean Bastidas y Eurípides Ponte. 1.997

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ALEXI PASTOR VARGAS. CON AGUA VIVA EN EL CORAZON


CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES
Alexi Pastor Vargas, con Agua Viva en el corazón

Américo Cortez
Cronista de Cabudare

Dedico a la familia Vargas Guédez y a su compromiso por la tierra de Agua Viva

Los sitios llaman y eso fue lo que sintió en su corazón Alexi Pastor Vargas cuando decidió echar raíces en su pueblo Agua Viva, luego de andar por Venezuela trabajando en diferentes ciudades y pueblos. Había nacido en Barquisimeto en el Hospital “Antonio María Pineda el 19 de Noviembre de 1.956. Gabriel José Vargas  y Andrea Avelina Guédez, sus padres, tocuyano y curarigueña, sembraron familia en el pueblo rural de Agua Viva. Alexi fue el primogénito de una familia abundante en hijos y en amor por su tierra: Yolanda del Carmen, Ursulo Antonio, Jorge Jesús, Celia Gregoria, Gabriel José, Nélida Francisca, Douglas Rafael, Yesenia Coromoto, Asdrúbal Enrique y Marianela.
Alexi Pastor Vargas. El último de los axaguas
Estudió la primaria en Agua Viva y la secundaria en el “Mario Briceño Iragorri” de Barquisimeto, culminando en el liceo “Eloy Guillermo González” de San Carlos.
Cuando tenía 17 años muere su padre, lo que le comprometió a ayudar a su madre a la crianza y sostén de la familia.
Sigue sus estudios y logra ser Técnico Administrador en Cooperativas en la UCLA.
Con el correr de los años se movilizó por muchas partes de Venezuela, atendiendo los trabajos que conseguía. Así llega a Valencia donde laboró como Administrador de Personal. Entre otros espacios gerenció el  Hotel Turístico La Trucha Azul.
Regresa a Agua Viva y en 1.996 decide emprender el negocio que dejó en herencia a la familia su padre, el Club Social y Deportivo El Paradero. Se convierte en Presidente de la Asociación de vecinos de Agua Viva centro y comenzó su trabajo para lograr la elevación a parroquia de Agua Viva, separándola de la de Cabudare, donde fue fundamental su participación. Esto se logró el 11 de junio de 1.999. Ayudó en la conformación de la Unión de artesanos de Agua Viva y la primera Ruta Artesanal.
Muy joven se dedicó a trabajar para ayudar a su madre
Fue músico, cantor y compositor. Además productor de algunos noveles cultores. Realizó cinco producciones discográficas en disco compacto. Ya antes había grabado en formato de discos de 45 rpm y Lps. y casetes. De pequeño participó en las actividades musicales y culturales de la escuela. Igualmente participó con los Tamunangueros de Agua Viva, a quienes ayudó a reorganizarse. Con ellos cantó tamunangue, golpes y velorios a la cruz y a San Antonio, hasta que decide dedicarse al Club El Paradero, a presentarse en actos culturales y preparar sus composiciones para grabar. Perteneció a la Coral de la Escuela Granja “Héctor Rojas Meza”. Estando en el Club decide crear allí un estudio de grabación y un sello disquero “Axagua Record”, en homenaje a los indígenas que poblaron las tierras de Agua Viva y Terepaima, razón por la cual se hizo llamar “El último de los Axaguas”. Fue cooperador, solidario y presto para las mejores causas. Siempre estaba dispuesto a colaborar. Facilitaba las instalaciones del Club, para cualquier evento: asambleas, vendimias, talleres y todo lo que fuera en beneficio de su querida Agua Viva. Cuando compuso “la guacharaca volantina” me dijo “profe, tengo un regalo para Palavecino…un paseo por nuestros pueblos…pero solo los tradicionales…que son los que aprecio y llevo con mi corazón”. En toda fiesta o reunión siempre esperaba el momento de la cantadera. Así, con un cuatro nos paseaba por los paisajes de Agua Viva, los recuerdos de una novia, los pueblos de Venezuela y la esperanza por un mundo mejor. Su personaje ideal fue Alí Primera, al cual había conocido y quien marcó su vida. Su compañero de siempre Ildefonso Rivero, compañero de ideas revolucionarias, cuitas y proyectos; quien le lleva en el corazón por siempre. Era todo bondad. Siempre con una sonrisa a flor de labios y un proyecto en ciernes para ayudar a Agua Viva. Compartimos su música, la lucha contra las injusticias y los deseos de ver un Palavecino fortalecido. Murió el 08 de noviembre del 2.011, dejando un vacio en la gente que entendió que sus esfuerzos no eran una carga para él, sino los aportes a su tierra.





Con su compañero del alma Ildefonso Rivero

Cantar por la vida

Sus padres. Gabriel Vargas  y Andrea Guédez

Cuando era un niño

Siempre mirando al futuro













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