viernes, 4 de diciembre de 2020

EL CANTÓN CABUDARE

 

Cabudare, Bucos y Mameyes

 

EL CANTÓN CABUDARE

 

Américo Cortez

Cronista de Cabudare

 

Dedico al décimo concejal de Palavecino… El pueblo, quien debe velar por el correcto funcionamiento de las instituciones.

 

Tras la larga lucha por el reconocimiento como pueblo de los habitantes de Cabudare, le tocó sortear gran cantidad de obstáculos. Primero, el reconocimiento como pueblo que se dio el 1º. de Abril de 1.818 con la creación de la Parroquia Eclesiástica.

Luego como Parroquia Civil en 1.921, al lograrse la emancipación después de la Batalla de Carabobo, cuando viene a Cabudare el Coronel Antonio Rangel (el 15 de Julio de 1.821) a hacer bueno el Decreto de Bolívar del 10 de Noviembre de 1.813 (según cuenta Eliseo Soteldo en sus crónicas).

Fue el 13 de Marzo de 1.844 cuando se emite el Decreto de la creación del Cantón Cabudare, separándolo del de Barquisimeto. Este Decreto se hizo efectivo el 1º. de Mayo del mismo año, designándose el primer Concejo Municipal, compuesto por cinco Concejales, un Síndico Procurador y un Aferidor o Supervisor de los instrumentos de pesos y medidas.

Hasta septiembre de 1.936 se le denominó Distrito Cabudare y de allí en adelante la Asamblea Legislativa le asignó el nombre de Distrito Palavicini, en homenaje al héroe epónimo que se incorporó a la gesta independentista con la llegada de Bolívar y el ejército libertador a los Rastrojos y Cabudare, el 09 y 10 de Noviembre de 1.813.

Con la Ley Orgánica de Régimen Municipal de 1.989 se convierte en Municipio Autónomo Palavecino, naciendo la figura de Alcalde o Alcaldesa como la máxima autoridad ejecutiva, siendo elegido como primer Alcalde en Diciembre de ese año el señor Carlos Segura. A partir de esa fecha le toca al Concejo Municipal legislar y el control y seguimiento de las políticas públicas. Desde 1.989 se eligen nueve concejales.

Este pasado 1º. de Mayo se cumplieron 171 años del Cantón Cabudare. A continuación el Decreto donde se erige como Cantón a nuestro pueblo.

 

DECRETO DEL 13 DE MARZO DE 1.844

ERIGIENDO EL CANTON CABUDARE EN LA

PROVINCIA DE BARQUISIMETO

 

E1 Senado y Ca. de R. de la Ra. de Venezuela reunidos en Congreso, Decretan:

 

      Art. 1. El cantón capital de la provincia de Barquisimeto se dividirá en dos, los cuales se denominarán uno de Barquisimeto y el otro de Cabudare: aquel se compondrá de las parroquias de Barquisimeto, Santa Rosa, Duaca y Bobare, y la cabecera será la primera de ellas; y el segundo se compondrá de las parroquias de Cabudare, Sarare, El Altar y Buría, y las cabecera de él será Cabudare.

      Art. 2. Esta separación tendrá lugar de una manera absoluta el día 1º de Mayo del corriente afín, a cuyo efecto el gobernador de la provincia nombrará el jefe político entre tanto la diputación provincial forma la terna correspondiente.

      Art. 3. E1 mismo gobernador convocará extraordinariamente la asamblea municipal de Barquisimeto, para que esta nombre para solo este año, cuatro concejales y un procurador municipal de que debe componerse el nuevo concejo, hasta que la diputación provincial en su próxima reunión designe el número correspondiente conforme a la Ley.

          Art. 4. El sorteo prevenido por el párrafo único del artículo 69 de la Ley Orgánica de Provincias, tendrá lugar en diciembre del año de 1.845, cuyo resultado se comunicará a la asamblea municipal en la reunión ordinaria del mismo año.

      Art. 5. El gobernador de la Provincia en vista de la población de las parroquias ya referidas, designará el número de electores provinciales y municipales que corresponda a cada cantón, con el objeto de que en las respectivas asambleas parroquiales se lleve el registro correspondiente con la debida separación.

      Dado en Caracas a  8 de Marzo de 1844, 15º y 34º.- El P. del S.- Mariano Uzcátegui.- El P. de la Ca de R. Jacinto Gutiérrez.- El sº del S. José Angel Freitez.- El sº de la C. de R. Juan Antonio Pérez.

      Caracas 13 de Marzo de 1844, 15º y 34º. Ejecútese.- Carlos Soublete.- Por S.E.

El Sº de Eº en los DD. de 1o I. y Ja Juan Manuel Manrique.

 

(Tomado del Cuerpo de Leyes de Venezuela, Edición Oficial de 1.851, Página 576)

 

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IGLESIA SAN JUAN BAUTISTA DE CABUDARE





LA CASA DE ALTO EN RUINAS




CASA DE LOS SOSA EN ZANJÓN COLORAO





COMPETENCIA INJUSTA 4 CONTRA 1





FRANCISCO SANTELIZ - COCHÉ ROJAS Y ERASMO GRATEROL





GENERAL AQUILINO JUÁRES





HACIENDA SANTA RITA





JOSÉ OVIEDO  "EL OVEJO"




MERCADO MUNICIPAL INAUGURADO EL 1o. de MAYO DE 1944





ROMÁN SANTELIZ   "EL JINETE ROJO"




VIEJA CASA DE LA PIEDAD
























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martes, 1 de diciembre de 2020

CAMINANDO POR MI CABUDARE

 

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

Caminado por mi Cabudare

 

Américo Cortez

Cronista de Cabudare

 

Siempre que camino por mi viejo Cabudare, no puedo dejar de pensar en la grandeza de tantos hombres y mujeres de nuestro pueblo, de sus hazañas, propias de gente comprometida con la tierra. Pienso en la valentía de Cristóbal Palavecino, José Gregorio Bastidas y Nicolás Patiño. En la justeza como hombre público de Aquilino Juáres. En la generosidad y entrega de Juan de Ponte, en la eterna condición de educador de Juan de Dios Meleán, en las habilidades innatas de hombre público de Vicente Amengual, en el recto proceder de Omaira Sequera Salas, en la profundidad del conocimiento de Héctor Rojas Meza, solo por nombrar algunos.

Igualmente pienso en la desdicha de muchos de ellos, por ver truncados sus sueños de ver grande a Cabudare. En muchos de los casos no pudieron vivir su vida adulta y vejez en el suelo que los vio nacer.

Cabudare no ofrecía centros de enseñanza y posibilidades para aquellos preclaros hombres y mujeres. Con excepciones, se vieron obligados a salir del terruño para avanzar en sus vidas, y no era condición indispensable para salir adelante, sino que el afán de superación de algunos pasó por esa decisión.

De igual manera pienso en el riesgo permanente al que está sometido el patrimonio edificado de Cabudare, producto de tanto abandono de propietarios, autoridades y comunidades que no entendiendo su importancia, dejan al olvido y suerte la preservación de casas y  monumentos.

Al hablar del patrimonio inmaterial, aquel que desde su latente presencia ilumina la identidad de los pueblos, aún el riesgo es más grande, ya que al no estar permanentemente a la vista o expuesta a los sentidos, va diluyéndose, hasta llegar al completo olvido y aunque es responsabilidad de todos mantenerlo vigente, pareciera que es menos doloroso, ver por ejemplo, el olvido a la poesía, las canciones y otras expresiones del pensamiento sucumbir a la “vida moderna”, que nos arrastra a no sentir lo nuestro.

Es una tarea titánica lograr que sobrevivan las imágenes de nuestros próceres, de nuestros artistas y de nuestro patrimonio edificado. Sin embargo, teniendo en mente la frase llena de esperanza y fe en la humanidad de Martin Luther King, que reza “si supiera que mañana se acaba el planeta, hoy plantaría un árbol”, debemos seguir dando nuestros mejores esfuerzos abonando la posibilidad de mantener y preservar el patrimonio de Cabudare.

Sensibilizar y hacer reflexionar a la población al respecto, hacer que las ordenanzas sean más eficientes y que los controles por parte de las autoridades hagan posible aumentar el respeto por el patrimonio, sea del tipo que sea, es deber que constantemente desde nuestra oficina de cronista hacemos. A veces con respuestas oportunas, otras no tanto, pero como Luther King no pierdo la fe ni la esperanza en alcanzar mejores estados de conciencia y respeto, por aquello que produce identidad y orgullo.

La presión permanente a la que viven sometidos inmuebles con valor patrimonial y las escasas posibilidades que tienen muchas familias de mantenerlos en buen estado, siempre coloca en las mentes de sus propietarios y habitantes, la posibilidad de venderlos y casi siempre los compradores (árabes, chinos, etc.) no están pensando en mantenerlos como fueron construidos, sino, convertirlos en centros comerciales, galpones y negocios. Total, para ellos no significan nada, ni en lo patrimonial, ni en lo espiritual. Algunos al comprarlos utilizan el viejo truco de dejar que se caiga o “ayudarlo” a ello, pues saben las restricciones que existen con estas edificaciones y prefieren pagar las risibles multas de la Ley de Patrimonio y luego hacer lo que se les antoje allí. Ha pasado mucho y me imagino que hasta un librito, escrito por algún inescrupuloso gestor está a la mano, para violentar las leyes y ordenanzas de resguardo y protección del patrimonio.

Caminando y pensando, reflexionando y accionando. Hablando y buscando aliados, sensibilizando y apostando al cambio de conductas. Como un Quijote seguimos en eso.



Casa de los López Barreto, desaparecida




Don Julio Alvarez Casamayor, valladar de nuestra historia




Los panes de Juan Tista, desaparecidos




"Mi Cabudare viejo", como decía Pedro Escalona





Parroquianos, !cuanta historia al olvido!



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viernes, 27 de noviembre de 2020

CAMARATA. ENTRE HIERBAS Y TIJERAS

 

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

Camarata. Entre hierbas y tijeras

Américo Cortez

Cronista de Cabudare

 

Dedico a Maritza Camarata, quien guarda con celo, la sabiduría indígena que le dejó su papá.

 

La segunda guerra mundial produjo una gran miseria en los países que participaron en ella. En el caso de Italia, muchos cruzaron el Atlántico, para buscar una mejor vida.

Desde la región de Sicilia, del municipio San Cataldo, en la provincia de Caltanissetta embarcó Giuseppe Salvatore Cammarata Lunetta. Aquí en Venezuela lo escribían Canmarata. En Cabudare simplemente Camarata. Entró a América por el Amazonas y allí convivió por 7 años con los Maco, Waco o Virú, etnia que se ubica por los afluentes del Ventuari, Guapuchi, Yureba, Parú y Marueta. Él ya sabía su destino, porque su hermano Gaetano partió primero y se ubicó, en Barquisimeto y luego en Cabudare. Entre marzo y abril del año 58 llegó a Cabudare. Comenzaron con un restaurante de comida italiana en la esquina de Bernal con Av. Libertador. Con su hermano montó panadería y sastrería, oficios que habían aprendido desde niños en Caltanisetta. Después una tienda de artículos varios y a partir de los años 70´s se muda a la esquina Alvizu con Juan de Dios Ponte (hoy Artesanías Casa Vieja), vendiendo ropa y calzados. Allí se dedicó al trabajo de la sastrería.  

Los conocimientos adquiridos con los indígenas en torno a la medicina natural le sirvieron para ayudar a mucha gente en Cabudare e incluso de otras poblaciones, que en la medida que se enteraban le visitaban ante cualquier enfermedad. Su trabajo era la sastrería y ayudaba al prójimo con la medicina botánica. Pócimas, menjurjes y todo tipo de preparaciones que él llamaba medicina arbolaría, pues le resultaba más efectiva, en muchos casos, que las hierbas. Con ello curó: cáncer de diferentes tipos, a mujeres que no podían parir y otras dolencias.

Fueron tomando fama los remedios de Camarata. Existen ejemplos de cabudareños y cabudareñas que curaron completamente con las medicinas de este sabio.

Igualmente practicaba la búsqueda de agua por Radiestesia Humana, técnica que se basa en un hombre receptor y transmisor de energía, con circuitos y centros energéticos en su cuerpo, que utiliza una horqueta. Decía Camarata: “se hace con zapatos de suela o descalzo, nunca con calzado de goma, pues es aislante de la energía. Cuando se consigue el agua se siente un hormigueo en las manos”.  Todas estas técnicas y el uso adecuado de las hierbas y arboles lo practicó con él su hija Maritza, quien desde los 15 años compartió con su padre, los saberes ancestrales. Al final de sus días, era Maritza quien se encargaba de las preparaciones. Nunca cobró por ello. Le decía a la gente lo que tenía que buscar y les hacía la preparación.

Su pareja de toda la vida fue Juana Pastora Escalona Montilla, de Loma de Terepaima. Se enamoró de ella al conocerla por ser tan parecida a la hija del cacique de la tribu Maco, quien quería casarlo con ella. Vivieron en la casa donde vivió sus últimos años Héctor Rojas Meza, al lado de la Barbería Potosí.

Sus hijos: Blas, Rosa, Ana María, José Alberto, Graciela, Liliana, Henry, Juan Carlos y Ángel.

Además de sus conocimientos en botánica y medicina natural, era cazador, le gustaba jugar loterías, con un sistema con el cual ganaba siempre, pero no era ambicioso, lo hacía por “divertimento”, aunque sus amigos lo buscaban para que les diera “datos”. Igualmente jugaba caballos. Dicen algunos que lo habían visto en dos partes al mismo tiempo y que era un ser que estaba en la tierra para hacer el bien.

Sus últimos años los vivió en la Mata. Se entregó al señor el 19 de agosto de 1.993. Mientras estaba enfermo, en trance de morirse decía “yo aquí acostado y tanta gente que me necesita”. Era serio, cristiano, reservado, juguetón con sus hijos. Mantuvo un ligero acento italiano, un recuerdo por el santo patrón de su pueblo San Cataldo. Humanitario. Recibía empeños de gente de Cabudare y siempre les regresaba lo empeñado. Hoy sus tijeras duermen y aún hoy, sigue haciendo el bien, a través de su hija Maritza, quien sabe la responsabilidad que le dejó: administrar los saberes con el profundo respeto por la sabiduría indígena.

 

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LA CASA DONDE TRABAJÓ EN SUS ÚLTIMOS AÑOS 




CAMARATA - RECIEN LLEGADO A CABUDARE 




CAMARATA BENEFACTOR DE LOS ENFERMOS




JUANA PASTORA ESCALONA - EL AMOR DE SU VIDA



 

CAMARATA EN LA PLAZA BOLÍVAR DE CABUDARE -

CON JUSTO PINO Y CARMEN BORGES




SAN CATALDO - PATRONO DE SU PUEBLO EN ITALIA





LA SABIDURIA ANCESTRAL DEL AMAZONAS

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jueves, 26 de noviembre de 2020

CABUDARE. PUEBLO ARRIBA Y PUEBLO ABAJO PARTE 1

 

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

CABUDARE. PUEBLO ARRIBA Y PUEBLO ABAJO

PARTE 1

Américo Cortez

                Cronista de Cabudare

 

Dedico a los devotos de San Juan Bautista 

y San Rafael Arcángel.

 

Así se le llamaba a Cabudare desde el siglo XIX. En aquel momento la gente sabía que del puente pa´llá era Pueblo arriba (este a oeste) y del puente pa´cá pueblo abajo (oeste a este) y la delimitación era y sigue siendo la quebrada Tabure, la que pasa por debajo del Puente San Nicolás y el Rojas Paúl. En tiempos pasados había problemas entre los jóvenes de un lado y del otro. Los celos naturales por las muchachas y por las fiestas patronales. Por ejemplo, si un joven de pueblo arriba se enamoraba de una muchacha de pueblo abajo, sabía que tenía que hilar muy fino para no tener confrontaciones con sus vecinos del otro lado del pueblo y viceversa.

La construcción del puente San Nicolás por el entonces Gobernador de la  provincia de Barquisimeto, el General Nicolás Patiño Sosa en 1.865 y el puente Rojas Paúl o Libertador bajo la administración del General Rafael Daza en 1.886, mejoraron el tráfico entre las dos partes de Cabudare. En el caso del San Nicolás (que este año cumple 150 años) permitió en el antiguo camino real (hoy Avenida Libertador) la posibilidad, en tiempos de lluvia, del traslado desde Barquisimeto hacia el llano y viceversa, ya que las aguas de Tabure desbordaban su cauce e impedían cualquier comunicación por allí. Igualmente en el Rojas Paúl, (hoy calle Juan de Dios Ponte) que fue y es la segunda vía de importancia de Cabudare, pues al igual que la avenida Libertador atraviesa las dos partes del viejo poblado.

El patrono de pueblo abajo es San Juan Bautista y el de pueblo arriba es San Rafael Arcángel. El 24 de junio y el 24 de octubre, respectivamente, se realizan actividades en las dos bandas. Sin discusión y con riesgo que mis paisanos de pueblo abajo se molesten, debo decir que las mejores fiestas patronales siempre fueron las de San Rafael Arcángel. Eran muy alegres, lucidas e incorporaban a lo mejor de pueblo arriba a su organización, encabezados por Manuel Ramón López Mendoza, hijo de Manuel López padre y de Benilde Mendoza, y quien dedicó por promesa, casi toda su vida a esta festividad.

En el caso de pueblo abajo, las fiestas de San Juan Bautista, con la imponencia de la iglesia matriz (que este 24 de junio cumple 180 años), eran dedicadas más a lo religioso. En un afiche de 1.969 sobre sus fiestas patronales dice textualmente “vuelven las fiestas del auténtico patrono de Cabudare, San Juan Bautista”. Podemos ver, entre líneas, la puya que le lanzaban a los de pueblo arriba. Como el tiempo todo lo cura, estas rivalidades han terminado, al punto de que la fraternidad que reina entre ambos es total. Bueno, una que otra vez algún viejo paisano lanza su puyita, pero solo para chancear.  

La tradición de San Juan nace en 1.818 y se consolida con la iglesia a partir de 1.835. La de San Rafael, aún sin fecha exacta, a partir de finales del siglo XIX, con la llegada de Manuel Pérez “el Antillano”, llegado de Curazao (padre de Abelardo y Benjamín). Tradición que empezó en su casa y continuó con la construcción de la vieja capilla de adobes y tejas en pueblo arriba (1.918), donde hoy está la nueva (de 1.965).

Recordemos a aquellas personas, que ayudaron en sus fiestas patronales y en los eventos que se realizaban: Toros coleados, piñatas para los niños, carruseles, bolas criollas, templetes, desfiles, procesiones, en fin, actividades que encontraban a los paisanos cabudareños para el disfrute y la amistad. Entre otros, Manuel Ramón López, Pedro Escalona, Eurípides Ponte, Agustín Gómez, José de los Santos Guédez, su hijo Carlos Guédez, Sixto Mendoza, Dr. Francisco Aponte, Dr. Jesús María Araña, Felipe Rojas, Mauro Bravo, entre otros y por supuesto los curas que en cada espacio velaban por la solemnidad a los santos y la alegría de sus fiestas.

En otra oportunidad, seguiré con pueblo arriba y pueblo abajo. Por ahora, diré ¡Viva San Juan Bautista!, ¡Viva San Rafael Arcángel!...el buen guaro, por si acaso, pa´ que no se moleste alguno del otro lado del pueblo.

 

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CAPILLA SAN RAFAEL ARCÁNGEL DE PUEBLO ARRIBA




PUENTE "ROJAS PAUL" O "LIBERTADOR" INAUGURADO EN 1.886

Limite  entre Pueblo Arriba y Pueblo abajo por la calle Juan de Dios Ponte




ESQUINA DE NEPOMUCEMO - DONDE VIVIÓ EL DOCTOR JESUS MARIA ARAÑA

EN PUEBLO ARRIBA




CASA DE LA FAMILIA COLOMBO EN PUEBLO ABAJO




PUENTE SAN NICOLÁS CONSTRUIDO EN 1.865.

Limite entre Pueblo Arriba y Pueblo Abajo por la Avenida Libertador, 

ubicado en el Parque "Ezequiel Bujanda"




IGLESIA SAN JUAN BAUTISTA EN 1965.

 EN EL CENTRO DE CABUDARE (Pueblo Abajo)





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miércoles, 25 de noviembre de 2020

El Arzobispo José Antonio Ponte Sancionenca. El Báculo Pastoral vestido de humildad

 

Cabudare, bucos y mameyes

El Arzobispo José Antonio Ponte Sancionenca.

El Báculo Pastoral vestido de humildad.

Américo Cortez

Cronista de Cabudare

 

Dedico a la Niña Socorro Meza. Aún sus consejos y su amor recorren Cabudare.


No son muchos los pueblos que pueden decir que un hijo de su tierra haya
 sido Arzobispo de Venezuela. Es el caso de José Antonio Ponte, quien llegó a serlo, por solicitud aceptada por el Presidente de la República Antonio Guzmán Blanco. Nieto de don Juan de Ponte, había nacido en Cabudare el 16 de junio de 1.832, en casa que aún existe, que es de las más antiguas de Cabudare. Ya para 1.817 existía, que está ubicada en la Avenida Libertador, esquina del callejón Ponte. Esta casa había sido de su abuelo Juan de Dios Ponte. Fueron sus padres Juan Antonio Ponte y María Encarnación Sancionenca. Bautizado en la iglesia San Juan Bautista de Cabudare ese mismo mes y año, siendo sus padrinos Juan de Dios Ponte y María del Rosario Ponte.

José Antonio Ponte hizo su primera escolaridad en Cabudare. El Fray Ildefonso Aguinagalde le orientó en sus comienzos en la religión. Concluyó el Bachillerato en el Colegio Tridentino de Caracas. Estudió latinidad y teología y se gradúa de Doctor en las Sagradas Escrituras el 10 de octubre de 1.854. Lo ordenó de sacerdote el Monseñor Fernando Fortique el 25 de Diciembre del mismo año. Servía de maestro en la Iglesia Metropolitana en Caracas, cuando cantó su primera misa en la capilla del Convento de Carmelitas. Luego estuvo en la Curia de almas en la Iglesia de La Concepción de El Tocuyo. Allí fue fundamental su actuación para que se construyera la torre de esa iglesia. Fue Director del Colegio Nacional de El Tocuyo. De allí pasa a Guama y luego a Duaca, donde su salud no le permitió permanecer por mucho tiempo. Es trasladado a Valencia, donde se dedica a la enseñanza, llegando a ser Vicerrector y Rector del Colegio Nacional de Carabobo. Luego Rector del Seminario Tridentino y catedrático de la Universidad Central. Fundó el Colegio de la Ascensión y en 1.876 obtiene el permiso de Guzmán Blanco para fundarla Escuela Episcopal de Caracas. Fue escritor y periodista en la prensa caraqueña, en especial en “La Opinión Nacional”, reconocido como literato, orador, educador y escritor.


Representó a Barquisimeto como Diputado en 1.858. Más tarde Senador en 1.869 y Presidente del Congreso Nacional. Además miembro del Consejo Federal (Consejero de Estado). Se desempeña como secretario privado del Ilustrativo Monseñor Silvestre Guevara y Lira. Con él va a Roma el 04 de septiembre de 1.869 y el año próximo regresa a Venezuela, reanudando sus labores docentes.


Por problemas con el gobierno nacional es desterrado, con otros religiosos  a Puerto Rico el 21 de marzo de 1.874. Labora en el Curato de Villa de Lares, donde comienzan de nuevo sus problemas de salud. Regresa a Venezuela en 1.876.


El 30 de Noviembre de 1.876, luego de llegar a acuerdos el Vaticano y el gobierno de Guzmán Blanco lo nombran Arzobispo de Caracas y Venezuela. Correspondió al Nuncio Fray Roque Concchia embestirlo como Arzobispo de Caracas y Venezuela. Su mayor don fue siempre la conciliación, basada en el perdón y el entendimiento de las diferentes corrientes filosóficas, lo que le permitió restablecer una relación de armonía con el gobierno nacional, permitiendo el regreso de muchos de los sacerdotes expulsados a Venezuela.


Siete años duró el Arzobispado del José Antonio Ponte. Quedan como sus obras fundamentales Las Cartas Romanas, aún estudiadas por los amantes de las escrituras cristianas y punto de partida de la comprensión de la doctrina de la iglesia, basada en el respeto a Dios y el entendimiento de las almas piadosas. Murió víctima de un ataque cerebral en Caracas el 03 de Noviembre de 1.883.


Es para Cabudare necesario recuperar la obra escrita de este ilustre cabudareño, así como su casa natal y el pequeño monumento construido en 1.932, con motivo del centenario de su nacimiento.El Arzobispo Ponte entendió que el uso del báculo pastoral era símbolo de conciliación, alivio, consuelo y apoyo de las almas cristianas.


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ARZOBISPO JOSÈ ANTONIO PONTE PINTADO POR JOSÈ RAMÒN BRITO



2 - MONUMENTO AL ARZOBISPO JOSÈ ANTONIO PONTE 

CON MOTIVO DE SU CENTENARIO EN 1.932


CASA NATAL DEL ARZOBISPO PONTE EN CABUDARE



JOSÈ ANTONIO PONTE. ARZOBISPO DE CARACAS Y VENEZUELA


CASA NATAL. AL COSTADO DERECHO EL MONUMENTO



DETALLE SUPERIOR DEL MONUMENTO AL ARZOBISPO JOSÈ ANTONIO PONTE



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martes, 24 de noviembre de 2020

ALGUNOS DATOS SOBRE LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE CABUDARE

 

CABUDARE, BUCOS Y MAMEYES

Algunos datos sobre la Evolución histórica de Cabudare

Américo Cortez

Cronista de Cabudare

 

Dedico a Abundio Escalona. Desde que le conocí, su amor por Cabudare lo hizo mi amigo.

 

El recorrido que realizamos en nuestros últimos escritos en El Diario de Lara (la Parroquia Eclesiástica de Cabudare), nos hace resaltar algunas ideas e inferir algunas claves para seguir entendiendo a nuestro querido Cabudare.

En el siglo XVIII existían muchas haciendas, con peones y esclavos. Por ello, se construyeron pequeñas e improvisadas chozas para los que trabajaban en ellas. Por ejemplo, en terrenos de Juan José Alvarado, hoy los Rastrojos. Estas construcciones se debieron a que siendo la puerta hacía el llano y el camino hacia el centro del país, no se reconocía a Cabudare como pueblo, sino como sitio. Con el camino real atravesándolo, es lógico pensar que la gente fue ocupando, en lo que hoy es Palavecino, espacios alrededor del camino, que le permitió desarrollar un comercio que hacía que muchos compradores del llano y el centro del país, no llegaran a Barquisimeto.

El Obispo Martí ya en 1.772 y luego en 1.782 palpó la inmensa cantidad de personas que ocupaban a Cabudare (3.344 según su censo), por ello hace la manifestación de crear la Parroquia Cabudare en 1.785. ¿Por qué no se le reconocía como pueblo?. La historia ha demostrado que siempre se opusieron los curas y gobiernos de las parroquias de Barquisimeto, Santa Rosa y Yaritagua. Ellos sabían cuanto perdían. Era un asunto de poder, dividendos y ganancias.

La tenaz lucha de los cabudareños se extendió hasta el Decreto de la Parroquia Eclesiástica el 1º. de Abril de 1.818. Luego a 1.821 cuando se convierte en Parroquia Civil. Después, cuando se fijaron definitivamente los límites de la Parroquia de Cabudare el 31 de enero de 1.826 en el sitio del Mayal y finalmente el 1º. de Mayo de 1.844 cuando se denomina Cantón.

Todo lo expuesto no garantizó el surgimiento y desarrollo permanente de Cabudare. Fue el General Nicolás Patiño Sosa quien colocó en la palestra a su pueblo cuando al ganar las elecciones como Gobernador de la Provincia de Barquisimeto traslada la capital para Cabudare (1.865 – 1.868), con ello instaló imprenta, El puente San Nicolás y se hizo el primer periódico de Cabudare “El Condor de Terepaima”, entre muchas obras.

 En 1.883 el maestro Juan de Dios Meleán en su ensayo “Cabudare” para el Diccionario de Telasco Mc Pherson, demuestra las potencialidades que nuestro pueblo demostraba desde el siglo XVIII. Para la fecha del ensayo existían 1.500 hectáreas sembradas de caña, se sacaban 15.000 sacos anuales de café. Se desarrollaban todo tipo de cultivos como: arroz, auyamas, apios, aguacates, bananas, batatas, berenjenas, caraotas, cambures, fríjoles, garbanzos, maíz, ñames, ocumos, remolachas, repollo, yuca y todas las verduras de las demás partes de la América. Las frutas más comunes eran: anones, caimitos, semerucos, ciruelas, cidras, cocos, chirimoyas, dátiles, duraznos, guanábanas, guayabas, guamas, granadas, hicacos, higos, limas, limazas, limones, mangos, mameyes, martinicas, manzanas, mamones, merecures, naranjas, nísperos, paujíes, papayas, parchas, pomarrosas, riñones, zapotes, toritos y otras. 

El comercio de Cabudare tenía relaciones directas con el de Puerto Cabello, donde hacía sus compras y a donde enviaba sus frutos. Igualmente sostenía comercio activo con las secciones de Cojedes, Portuguesa y Yaracuy. De Cojedes le venían queso, almidón, maíz, ganado, y otros artículos. De Portuguesa, ganado vacuno y de cerda, queso, maíz, menestra y jabón. De Yaracuy, excebute, tabacos y maíz. Cabudare a cambio les vendía: papelón, azúcar, aguardiente de caña, cebollas, sacos, chinchorros, café y otros.   

 

Se aprecia que estas eran las verdaderas razones para tratar de evitar el desarrollo de Cabudare como pueblo, pues ofrecía posibilidades agrícolas, pecuarias y de comercio creciente. En otro trabajo seguiremos a la luz de estudios, la evolución histórica de Cabudare.

 

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ESQUINA DE RAFELITO - COMERCIANTE DE PUEBLO ARRIBA


BERTA BURGOS - LA LOSERA DEL PUEBLO DE  "LA PIEDAD"


VISTA AÉREA DE LA CAPILLA SANTA BARBARA


LA ULTIMA DE LAS TRES TOPIAS


RAFAEL DORANTE - EL ULTIMO JUEZ DE AGUA DE CABUDARE



REMIGIO PÉREZ - VIVIÓ MAS DE 102 AÑOS EN PUEBLO ARRIBA



LEON ONOFRE BARRAGÁN - EL RECORDADO COTUFERO DE CABUDARE


CAPILLA EL NAZARENO - EN LA ENTRADA DE PUEBLO ARRIBA




JUAN DE DIOS MELEÁN



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